«No quiero que sufran», la nota del parricida de Getafe tras ahogar a sus dos hijos en el baño antes de incendiar la vivienda

Concentración en Getafe en repulsa por los hechos. / Virginia Carrasco

El padre colocó los cadáveres encima de un colchón y les prendió fuego en el domicilio familiar

MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

José Alberto Gálvez, el padre que el martes por la noche ahogó en la bañera a sus hijos de trece y ocho años de edad en Getafe y a cuyos cadáveres prendió fuego luego, dejó una nota de despedida, que la policía halló en uno de sus bolsillos, después de que el parricida se suicidara arrojándose a las vías del tren: «He matado a mis hijos. No quiero que sufran», escribió antes de acabar con su vida y con la de los dos menores Alejandro y Marina.

Según ha revelado la autopsia practicada hoy en el Instituto Anatómico Forense, Gálvez mató a sus hijos ahogándoles en la bañera. Primero fue la niña y luego Alejandro, aquejado de una parálisis cerebral. Tras asesinarle, llevó los cadáveres a una habitación, los tendió encima de su una cama y prendió fuego al colchón.

El padre, en proceso de separación de la madre, había quedado al cuidado de los dos pequeños durante toda la tarde. La policía investiga todavía el móvil del doble asesinato. Aunque la principal hipótesis de los investigadores es que el doble crimen fue una venganza a su esposa, lo cierto es que no había antecedentes de malos tratos y el parricida, según los testimonios recopilados por los investigadores, se desvivía por el bienestar de sus hijos, sobre todo por el de Alejandro.

El 112 recibía ayer un aviso a las 20:15 horas de un incendio en una vivienda en la plaza de Benjamín Palencia de Getafe. Poco después de que los servicios de emergencias descubrieran los cuerpos sin vida de los pequeños en su vivienda, el padre de los menores, en trámite de separación de la madre, se tiró a las vías del tren en un paraje cercano.

En principio, no se trataba de un fuego de grandes dimensiones. Es más, parecía un simple amago de incendio. Sin embargo, cuando los Bomberos de la Comunidad de Madrid lograron entrar en la vivienda, que estaba cerrada, encontraron los cuerpos sin vida de un niño de 13 años y una niña de 8 en el cuarto de juegos de la vivienda.

La madre de los niños, que se personó poco después de que se declarase el fuego en la vivienda y que facilitó a los bomberos las llaves para entrar en la casa, tuvo que ser atendida de una crisis de ansiedad y trasladada al Hospital Clínico de Getafe.

La Policía Nacional, en cuestión de minutos, confirmó que el fallecido era el padre de los dos niños -A. G. L, de 46 años, español y sin antecedentes policiales-, ya que portaba consigo la documentación que apuntaba como domicilio precisamente la casa que acababa de incendiarse. Además, los agentes confirmaron casi de inmediato que había sido un suicidio. Los testigos apuntaron que la víctima se había arrojado aparentemente de forma voluntaria a las vías y que murió en el acto.

Un homenaje a los dos menores

Este miércoles, cientos de personas se han congregado en la plaza del Ayuntamiento de Getafe para rendir un homenaje a los dos menores, de 13 y 9 años. La concentración ha contado con la participación, además, de numerosos ediles de la corporación local, con su alcaldesa, Sara Hernández, a la cabeza, así como con la compañera de la madre de los menores en la asociación ALMA de lucha por los derechos de niños con pluridiscapacidad, Cristina.

La alcaldesa ha querido lanzar unas palabras de «cariño, de solidaridad, un mensaje caluroso y un abrazo fraternal», no solo a la madre de las víctimas, sino también a sus familiares y amigos «por los momentos difíciles por los que están pasando».

«Desde aquí, como alcaldesa, reconocer a la ciudad de Getafe por haberse volcado hoy en la plaza del Ayuntamiento, y mostrar esa solidaridad con Raquel», ha afirmado a los medios tras la concentración.

Arriba: Vivienda donde ocurrieron los hechos. Abajo: Apeadero donde el padre de los niños se suicidó. / Alberto Ferreras

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