Mas se queja de que si paga al Tribunal de Cuentas «se quedará sin ahorros y sin nada»

C. R. BARCELONA.

«Sin ahorros y sin nada». Es lo que se teme Artur Mas que va a ocurrir si tiene que pagar la fianza que maneja el Tribunal de Cuentas por el delito de malversación de fondos en la consulta del 9 de noviembre de 2014. También se quejó de la merma que va a sufrir en sus bienes la exvicepresidente catalana Joana Ortega, porque si tiene que hacer frente de forma solidaria con los once exaltos cargos encausados a los 5,2 millones de caución pondrá «en riesgo su único patrimonio», la vivienda que utiliza, «lo único», afirmó, que puede dejar en herencia a sus hijos. La exconsejera Irene Rigau también se quejó, aunque se felicitó de tener una actividad profesional por la que tiene una nómina porque si esta situación «te coge jubilada, quedas muy malparada».

Mas señaló ayer que la citación del Tribunal de Cuentas para el 25 de septiembre afecta a los que organizaron la consulta del 9-N, pero sobre todo va dirigida a «asustar» a los miembros del Gobierno de Puigdemont. Un análisis parecido al que hizo Ortega en declaraciones, como el expresidente, a la emisora Rac1, en las que se mostró «cabreada», pero «no sorprendida» porque el hecho de que el Tribunal de Cuentas haga pública su decisión en vísperas de aprobar la ley del referéndum y la citación a seis días de la consulta demuestra que «había prisa» para que se conocieran las consecuencias.

Otro de los llamados por el órgano fiscalizador, el exconsejero Francesc Homs, calificó de «abuso de poder» la posible fianza que van a tener que pagar por la utilización de fondos públicos en el 9-N.

Fotos

Vídeos