Puigdemont pide que no se «magnifiquen» los pitos a Felipe VI y al Gobierno

Felipe VI (i) y presidente catalán Carles Puigdemont (c) en la plaza Catalunya. / Andreu Dalmau (Efe)

Pablo Iglesias considera que los abucheos son también parte de la «libertad de expresión» de los ciudadanos

COLPISA

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, evitó hoy criticar los pitos y abucheos que recibieron y despidieron a Felipe VI y a otras autoridades en la manifestación en la ciudad condal contra los atentados yihadistas. El jefe del Ejecutivo catalán reclamó no magnificar la pitada sino valorar el «clamor» inequívoco y transversal a favor de la paz que se pudo oír en toda Barcelona, escenario -junto a Cambrils- hace nueve días de la tragedia.

La concentración discurrió por el kilómetro que separa a los Jardines de Gracia de la plaza de Cataluña, desde la que arrancó la furgoneta que protagonizó el atropello masivo en Las Ramblas, entre pancartas unitarias que pedían la paz y condenaban el terrorismo y, a su vez, carteles con acusaciones al Gobierno de Mariano Rajoy y al Rey de complicidad con la venta de armas y otros Estados afines a la violencia. «La libertad de expresión por encima de todo», subrayó Puigdemont, que remarcó que, pese a las «sanas discrepancias en democracia», la coordinación entre las Administraciones frente a los atentados es digna de elogio.

Más información

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau también trató de restar importancia a la presencia de banderas y carteles críticos e insistió en que, en una manifestación tan grande, «hay mucha gente sale con sus símbolos y con cuestiones complementarias». Gran parte de los manifestantes que silbaban y abucheaban provenían de una concentración previa convocada por la CUP y otras plataformas soberanistas, que rodearon el sector donde se concentraron los representantes políticos para lanzar sus protestas. Tanto la Asamblea Nacional Catalana (ANC) como Òmnium aprovecharon los pitidos y los mensajes de repulsa al Rey y al presidente del Gobierno. El presidente de la ANC, Jordi Sànchez, destacó que «la gente ha silbado a los hipócritas y ha aplaudido a los voluntarios, a los cuerpos y fuerzas de seguridad y al personal médico».

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, consideró también que los pitos y abucheos son parte de la «libertad de expresión» de los ciudadanos aunque no comparte que reciban insultos. Atribuyó el clima vivido durante la manifestación a las «barbaridades» que a su juicio se han dicho «en editoriales y en la derecha mediatica» tras los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils. «La gente ha sacado sus banderas, es una cosa bella», sentenció. Para el líder de la formación morada la pregunta es si el Rey y el PP son muy queridos o no en Cataluña: «Quizá menos de lo que ellos querrían», insistió.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, por su parte, limitó las críticas al Rey y a Rajoy a unos pocos «maleducados que no representan a la mayoría» que, en su opinión, «no pueden ensuciar el nombre de una gran ciudad como Barcelona». «Barcelona y España entera se han querido fundir hoy en un abrazo», remachó el dirigente liberal.

Fotos

Vídeos