Puigdemont insiste en que la Generalitat «lo tiene todo preparado» para el 1-O

Puigdemont visita la agencia de ciberseguridad de Cataluña, en Hospitalet. :: Marta Pérez / EFE

El Ejecutivo catalán aún no ha desvelado algunas de las cuestiones clave de la organización logística de la votación

CRISTIAN REINO BARCELONA.

A menos de dos semanas para el 1 de octubre, fecha prevista para la celebración de un referéndum sobre la independencia de Cataluña, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, quiso ayer despejar todas las dudas que se ciernen sobre la convocatoria y aseguró que la administración catalana está «preparada» para la cita soberanista.

Como el alto mandatario que pasa revista a sus tropas antes de ir a la batalla, Puigdemont presentó a bombo y platillo la nueva agencia catalana de ciberseguridad, con la que a su juicio la administración catalana está a salvo de los «ataques» ante el 1-O. La visita obligaba a hacer una referencia al mundo digital, pero los discursos sectoriales del presidente de la Generalitat, desde la época de Artur Mas, siempre tienen una segunda lectura en clave de proceso soberanista.

Y es que el independentismo lleva días denunciando el ataque que, a su juicio, están perpetrando los poderes del Estado contra las instituciones de Cataluña y contra los secesionistas para tratar de impedir el referéndum, ya sea por la vía judicial, a base de querellas contra los miembros del Gobierno y de la mesa del Parlamento, como contra los alcaldes que colaboran en la organización o a través de operaciones de la Guardia Civil para requisar material de la votación.

El presidente catalán reta a Rajoy a que explique en el Congreso el «estado de excepción encubierto»

El secesionismo habla de asedio por tierra, mar y aire, mientras que Puigdemont lo calificó ayer en un mitin en Girona, bajo una fuerte lluvia, de «estado de excepción encubierto», que retó a Mariano Rajoy a explicar en el Congreso. «No nos lo están poniendo fácil», admitió el presidente de la Generalitat. Eso sí, pidió «confianza», porque este referéndum «no lo para ningún fiscal». Y justo el día en que la Generalitat colgó en la web del referéndum el pdf con el modelo de las papeletas para el día de la votación, el dirigente nacionalista afirmó que lo que más teme el Estado es que el próximo 1 de octubre todo el mundo vaya con una papeleta en la mano.

La Generalitat insiste en que el día 1 de octubre la ciudadanía votará, pero sigue sin poder concretar dónde. Desde el viernes pasado, TV-3 emite, a pesar de que el Constitucional ha prohibido hacer publicidad del referéndum, un anuncio institucional sobre el 1-O, en el que da algunos detalles sobre cómo votar. Dice que la jornada electoral se prolongará de nueve de la mañana a las ocho de la tarde y que se podrá emitir el voto enseñando el DNI, el pasaporte o el carné de conducir. Poco más, ya que concluye que «próximamente» dará a conocer la relación de los colegios electorales. En principio, en los más de 700 (sobre 947) consistorios cuyos alcaldes han firmado un decreto según el cual se comprometen a colaborar con la consulta, y por el que están investigados por la Fiscalía, se votará donde siempre: los locales del ayuntamiento y algunos de la administración autonómica como los institutos de secundaria. El problema lo tiene el Gobierno catalán en todas las demás localidades, que además son los de mayor tamaño.

Los ciudadanos no saben dónde tienen que votar, pero es que además quienes están llamados a participar no saben si están en las listas y no saben cómo comprobarlo. Aunque Puigdemont pidió ayer a Rajoy transparencia, el Gobierno catalán sigue sin publicar los listados oficiales de votantes, porque tampoco quiere dar pistas sobre el censo, menos aún tras la investigación de la Agencia española de Protección de datos, y las tarjetas censales no acaban de llegar a los domicilios.

Miembros de mesa

Lo mismo pasa con los 'agraciados' en el sorteo de los miembros de las mesas. Después del boicot de Correos al 1-O, el Ejecutivo autonómico tuvo que ampliar el periodo oficial. Y ahora se da de plazo hasta cuatro días antes de la votación. Tanto las tarjetas censales como la notificación de los miembros de las mesas son todo un reto organizativo en una consulta que está anulada. Así lo recogió ayer el Diario Oficial de la Generalitat (Dogc), que publicó con once días de retraso la suspensión de la ley del referéndum decretada por el Tribunal Constitucional.

Sobre las papeletas y las urnas tampoco hay pistas. De momento, el Gobierno catalán sigue jugando al despiste y ayer colgó en la web alternativa del referéndum -la original fue clausurada por la Guardia Civil por orden judicial- dos archivos descargables con el cartel de campaña y la papeleta de votación para que los ciudadanos puedan descargarlos e imprimirlos. Aun así, el dirigente nacionalista pidió a los catalanes que no tengan miedo y que el día de la votación vayan a votar con toda la confianza del mundo.

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