Puigdemont carga contra la UE y afirma que los catalanes votarán sobre su permanencia

Carles Puigdemont y Marta Rovira, durante una sesión del Parlament. :: Toni Albir / efe/
Carles Puigdemont y Marta Rovira, durante una sesión del Parlament. :: Toni Albir / efe

El expresident trata de atraer el voto del independentismo molesto con los 28 e incluso de los eurófobos

CRISTIAN REINO

barcelona. Carles Puigdemont enarboló ayer la bandera del antieuropeísmo a la caza del voto de los ciudadanos catalanes molestos con la Unión Europea por el nulo apoyo que Bruselas ha dado al proceso soberanista. Casi dos meses después del referéndum sobre la independencia de Cataluña y un mes de que la Cámara catalana proclamara la república, el expresidente abrió ayer un nuevo melón con la propuesta de que los ciudadanos catalanes puedan decidir si quieren permanecer en el club comunitario. «No paran de decir que vamos a quedar fuera de la Unión Europea, pero quien debe tomar esa decisión son los ciudadanos de Cataluña. ¿Quieren pertenecer a esta UE? ¿Y en qué condiciones? Vamos a ver qué dice el pueblo de Cataluña», señaló a la televisión estatal israelí Canal 1 Kan.

La apuesta de Puigdemont entraña muchos riesgos. Por un lado, puede suponer una estrategia que tenga réditos electorales, pues hay amplios sectores del independentismo instalados en el euroescepticismo e incluso en la eurofobia. El presidente de la Generalitat cesado apela al voto al sector de la población que se siente decepcionado con el papel que ha jugado Bruselas en todo el pleito catalán. Y es que desde el soberanismo siempre han doblado la apuesta del desafío con el Estado, hasta llegar a la declaración unilateral de independencia, con la esperanza de que en algún momento la UE tomaría partido y presionaría a Mariano Rajoy para buscar una solución negociada. Nada de eso ha pasado, más bien todo lo contrario, pues las instituciones europeas -el Consejo, la Comisión y el Europarlamento- han cerrado filas con Madrid en estos últimos meses.

Puigdemont se refirió en el canal israelí a la UE como un «club de países decadentes, obsolescentes, en el que mandan unos pocos, además muy ligados a intereses económicos cada vez más discutibles». Una visión muy crítica, que sitúa al expresidente de la Generalitat en una posición muy alejada de la de su partido, que se presenta como europeísta convencido, y le coloca muy cerca de las tesis de la CUP. «A lo mejor no hay mucha gente que quiera formar parte de esta UE tan insensible al atropello de los derechos humanos, de los derechos democráticos de una parte del territorio, solo porque una derecha postfranquista tenga interés en que sea así», sentenció el expresidente. Esta es la posición que tiene uno de los gurús del independentismo, el cantante Lluís Llach, que no dudó en calificar de «cerdos» a Donald Tusk, Jean Claude Juncker y Antonio Tajani cuando acudieron a recoger el Premio Princesa de Asturias a la Concordia.

Puigdemont, que se declara partidario de la pertenencia de Cataluña a la UE, vuelve a obviar que una comunidad autónoma no puede celebrar referéndums como si ya fuera un Estado independiente e insiste en que el pueblo catalán es soberano para tomar decisiones de este tipo. La estrategia de Puigdemont puede tener beneficios electorales, pero hipoteca la posición del Gobierno catalán de cara al futuro si quiere seguir apelando a Bruselas para que interceda en la crisis catalana.

Igual que Le Pen

A una semana del inicio de la campaña electoral del 21-D, la propuesta de Puigdemont fue un caramelo para los grupos de la oposición constitucionalista, que llevan años advirtiendo de que uno de los riesgos del proceso catalán es la expulsión de Cataluña de la UE. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que participó en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) en un mitin para la presentación del programa de la formación naranja, equiparó al presidente de la Generalitat cesado con la ultraderechista Marine Le Pen, ya que a su entender los dos representan a populismos que quieren «destruir» la Unión Europea.«Nacionalismo y populismo son dos caras de la misma moneda: quieren liquidar España y sacarnos de Europa», según Rivera. Si los separatistas ganan las elecciones, avisó el líder del centroderecha liberal, harán un referéndum de salida de la Unión Europea. «Si no les das la razón, te llaman fascista», añadió. «Pero Europa, el mejor invento de los últimos 100 años, se construyó para luchar contra el fascismo y por la libertad de todos los pueblos», remató.

El PP también cargó contra el exjefe del Ejecutivo catalán. María Dolores de Cospedal, de precampaña en Lérida, acusó a los independentistas de «fugarse de Europa» y luego dejar a la población sin las ayudas comunitarias. En la misma línea, Miquel Iceta, del PSC, se hizo eco de un blog del periodista Lluís Foix, que hacía mención a que Puigdemont se alinea con los antieuropeístas, desde el Frente Nacional en Francia, los partidarios del 'brexit' en Inglaterra y partidos nacionalistas en Polonia, Hungría y Chequia.

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