El PSOE se suma al PP y azuza a Ciudadanos para que tome «la iniciativa» en Cataluña

José Luis Ábalos, ayer en la sede federal de Ferraz. :: j. p. gandul / efe/
José Luis Ábalos, ayer en la sede federal de Ferraz. :: j. p. gandul / efe

Ábalos insta a Rivera a demostrar que su partido «sirve para algo» y es capaz de sustanciar en un cambio real el voto útil que acaparó el 21-D

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. Ya no es sólo el PP. El PSOE se sumó ayer a la presión que desde hace días mantiene el PP para que Ciudadanos no se limite a mirar cómo los independentistas intentan formar gobierno en Cataluña. El secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, argumentó que, como ganador de los comicios, el partido de Albert Rivera debe «tomar la iniciativa», «ejercer el liderazgo» y, sobre todo, demostrar que «sirve para algo». Un dardo cargado de intención.

Los socialistas admiten, como también hacen los populares, que Inés Arrimadas tiene muy complicado convertirse en la próxima presidenta de la Generalitat con una cámara autonómica en la que las fuerzas independentistas suman mayoría absoluta (68 escaños de 135 entre Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP), pero sostienen que es incomprensible que ni siquiera lo intente y que se resista a, al menos, hacer un «gesto» que transmita a que algo ha cambiado en Cataluña.

«En la medida en la que ha sido la fuerza política más votada -insistió Ábalos, en una comparecencia en Ferraz- tiene una responsabilidad». El 'número tres' de Pedro Sánchez no concretó qué es lo que, a su juicio, debería estar haciendo en estos momentos Inés Arrimadas. «Eso les corresponde a ellos», adujo. Lo que sí defendió es que no es lógico reivindicar en la noche electoral la hazaña de ser la primera fuerza que ha sido capaz de ganar en escaños y votos al soberanismo en casi cuarenta años para después volver al despacho y quedarse de brazos cruzados.

«El 155 no se agota de una sola vez; no hay una sola bala», avisa el socialista al secesionismo

Es un argumento muy similar al que volvieron a machacar ayer al unísono el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, y el portavoz parlamentario, Rafael Hernando. Ambos insistieron en que, pueda o no lograrse la investidura, hay «muchas más cosas que hacer», entre ellas, presionar a los independentistas, que ni siquiera tienen aún un candidato claro a la presidencia de la Generalitat, y empezar a negociar la composición de la Mesa del Parlamento.

Frustración

Tras la ofensiva de PP y PSOE subyacen dos anhelos aparentemente contradictorios. Aunque ninguno de los dos quiera reconocer su temor al empuje de Ciudadanos de cara a las elecciones autonómicas y municipales de 2018, y aseguren que los resultados catalanes no son extrapolables al resto de España, saben que la victoria de Rivera puede llamar la atención de buena parte de sus electores. Por eso, ahora tratan de poner en evidencia sus puntos débiles y se esmeran por presentarlo como un líder incapaz pasar de las musas al teatro o para sustanciar, en este caso, el voto 'útil' recibido en un cambio efectivo. «Miedo escénico a gobernar», lo llamó Maillo.

Por otro lado, las apelaciones de socialistas y populares a Ciudadanos intentan contrarrestar entre sus votantes la sensación de fracaso, de que todo lo acontecido en los últimos meses, artículo 155 mediante, ha sido para nada. Tratan de hacerles ver que, aunque no lo parezca, la situación de Cataluña es hoy distinta a la previa e inmediatamente posterior al 1 de octubre. «Cualquier cosa puede pasar, todas las alternativas son posibles, porque si no hay acuerdo independentista en primera votación (en la investidura) solo se necesita mayoría simple en la segunda; lo que no se puede hacer es sumar frustración a la frustración, porque es negativo para el constitucionalismo», dijo explícito el coordinador popular en Telecinco. Con los números en la mano resulta difícil pensar que el secesionismo vaya a desaprovechar la oportunidad que le brinda su mayoría absoluta. Sí queda por saber, en cambio, si, llegado el caso, aplazarán el objetivo de la independencia o reactivarán el proceso de ruptura unilateral con España. Ante esa posibilidad, Ábalos ya dejó claro que el PSOE volvería a respaldar la aplicación del artículo 155 de la Constitución porque es un precepto vigente. «No sé agota en una sola vez; no hay una sola bala», ejemplificó.

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