El PSOE levanta la oposición tajante al artículo 155 pero confía en que no tenga que aplicarse

Sánchez junto a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y el secretario de Organización, José Luis Ábalos. :: EFE/
Sánchez junto a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y el secretario de Organización, José Luis Ábalos. :: EFE

El portavoz del partido replica a Podemos que alentar la idea del referendo pactado es una «irresponsabilidad»

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

No les gustaría que se produzca. Desearían que ni siquiera se hable de ello. En el PSOE entienden que la mera hipótesis de una intervención en Cataluña por la vía del artículo 155 de la Constitución alimenta el discurso independentista porque es, en el imaginario político, una medida radical, de último recurso. Pero a apenas doce días del 1 de octubre, con el gobierno de la Generalitat decidido a celebrar el referéndum independentista, ignorando al Tribunal Constitucional y las advertencias de la Fiscalía, el principal partido de la oposición ha aparcado su rechazo taxativo a la aplicación del denostado precepto.

El portavoz de la ejecutiva y alcalde de Valladolid, Óscar Puente, admitió ayer en una comparecencia en la sede de la formación, tras un encuentro de la dirección del partido, que tal y como se han puesto las cosas negarse de manera «categórica» a la aplicación de medidas contempladas en el ordenamiento jurídico sería «imprudente» y apuntó que llegado el caso, y si es que realmente hubiera que tomar una decisión, el PSOE fijará postura «en función de las circunstancias».

Los socialistas llevan semanas repitiendo que estarán con el Ejecutivo en la respuesta al desafío independentista para defender el Estado de derecho, siempre que siga un principio de «proporcionalidad y eficacia». Sostienen que, pese a los «errores» de Mariano Rajoy, el momento lo exige. Pero no siempre se mostraron tan generosos .

Los socialistas ven un triunfo en el 'sí' de PP, Podemos y el PDeCAT a su comisión territorial

El pasado 6 de julio, la portavoz en el Congreso, Margarita Robles, advirtió de que su grupo haría una oposición de Estado pero que nunca respaldaría que se pusiera en marcha el 155. Fue durante una intervención en el Congreso para informar sobre el primer encuentro entre Rajoy y Sánchez, después de las primarias en las que el socialista fue restituido como secretario general.

Sus palabras ya dejaron descolocados entonces a muchos miembros del partido. En primer lugar, porque el Gobierno no había puesto esa cuestión sobre la mesa y, de hecho, aún evita mencionarla, así que adentrarse en un terreno tan espinoso era innecesario. Pero, sobre todo, porque Robles aseguró que la suya era la posición de la dirección y, según admitieron en días posteriores distintas fuentes, el asunto jamás se había tratado en la ejecutiva. Eso sí, nadie desautorizó sus palabras.

El apoyo de la primera fuerza de la oposición a esa medida que se ha asimilado con frecuencia a la suspensión de la autonomía, pero que puede limitarse a una intervención concisa para que se cumpla la ley cuando las autoridades de un territorio incurren en desobediencia, no es cuantitativamente necesario. El PP tiene mayoría en el Senado para ponerla en marcha, pero políticamente no sería conveniente que lo haga en solitario. De ahí la importancia de la posición socialista.

Desarme preventivo

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, se felicitó, de hecho, de que al menos ahora el PSOE no «demonice» el artículo 155. «No es bueno desarmarse preventivamente frente a un desafío legal, constitucional y social de este calibre», adujo. En junio, el propio Puente lo llegó a tildar de «medida cruenta», aunque días después ya matizó que todo lo que está en la Constitución es susceptible de ser empleado. «El apoyo al Gobierno -dijo ayer- es el que nos gustaría tener a nosotros si gobernáramos y tuviéramos una situación similar».

La posición del primer partido de la oposición se encuentra así a años luz de la de Podemos, que estos días ha cargado con crudeza contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy y contra todos los poderes del Estado por su estrategia frente al 1 de octubre. Algunos en la dirección del PSOE admiten que no todas las medidas adoptadas por el Gobierno o por los tribunales les despiertan la misma simpatía, pero añaden que no es momento de abrir brechas. Eso sí, piden dejar claro que no están con el PP sino con la defensa de la legalidad y así lo plantearon en la reunión de la ejecutiva este lunes.

No es que les preocupe que Podemos les gane terreno. El núcleo duro del partido cree que Iglesias se equivoca y que la mayoría de su electorado no entenderá que en un momento como este sea ambiguo. Puente tachó incluso de «irresponsabiliad» hacer creer a los catalanes que es posible celebrar un referéndum pactado, como pide la formación de izquierdas (y como, por otro lado, pedía hasta hace poco el PSC). «Nosotros no aceptamos trocear la soberanía nacional, como Francia no aceptará la secesión de Alsacia ni Italia la del Venetto ni Alemania la fe Baviera», dijo.

Con todo, invitó a Iglesias a llevar su propuesta a la comisión sobre el modelo territorial que quieren constituir en el Congreso. En principio, la Mesa decidirá si la crea o no la semana próxima, tras oír a la Junta de Portavoces, pero, a juicio de los socialistas, ya es un logro tener el 'sí' de una mayoría tan atípica como la que forman el PP, Podemos y el PDeCat.

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