Los promotores de Tabarnia convocan una manifestación en Barcelona el 25 de febrero

Albert Boadella, presidente de Tabarnia en el exilio./
Albert Boadella, presidente de Tabarnia en el exilio.

Su presidente 'en el exilio', Albert Boadella, anima a los constitucionalistas a abarrotar las calles de la Ciudad Condal frente al nacionalismo

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Los promotores de Tabarnia han anunciado este martes la convocatoria de una manifestación el próximo 25 de febrero en Barcelona. La plataforma cívica, que pretende desacreditar al independentismo proponiendo la creación de una comunidad autónoma con varias comarcas de Barcelona y Tarragona, ha defendido que se trata de una movilización "por los derechos, las libertades y la dignidad".

Su portavoz Jaume Vives, acompañado del presidente tabarnés 'en el exilio' Albert Boadella, ha explicado durante un acto en Madrid que la convocatoria comenzará con una ofrenda floral a Rafael de Casanova, el último 'conseller en cap' e icono del catalanismo. Posteriormente, habrá una copla de sardanas que interpretarán el himno de España, y los manifestantes se desplazarán hasta la plaza de San Jaime, frene al Palacio de la Generalitat. "El mundo entero mira a Tabarnia", ha proclamado.

Boadella, que ha reconocido que el humor es el "gran antídoto contra el fundamentalismo", ha animado a todos los constitucionalistas a llenar las calles de la Ciudad Condal para decir basta "a un nacionalismo que nos ha acomplejado". "Los taberneses han roto el silencio y han empezado a hablar sin medio", ha asegurado.

El dramaturgo ha reprochado a "los distintos" gobiernos haber llegado hasta este punto. "Cuando el incendio ha sido imparable, ha tenido que intervenir. Pero el 155 es la puntita nada más", ha remarcado. Y ha insistido en que Tabarnia está para "salvar la situación frente al cuento del derecho a decidir".

Los rasgos del tabernés

Durante su puesta de largo, el autoproclamado presidente ha explicado los que, en su opinión, son los "rasgos diferenciales" de los tabarneses. En primer lugar, la "paciencia", después de tantos años de "doma, más que adoctrinamiento" nacionalista. En segundo lugar, que su mando a distancia tiene el número 3 sin estrenar, en referencia a los no contrarios alsecesionismo no ven TV3 en sus casas. Y en tercero, la sonrisa relajada, que no es, ha dicho, como la Jordi Pujol o Artur Mas "que es la sonrisa apretando el culo".

Sobre el expresidente fugado, Carles Puigdemont, Boadella lo tiene claro: en una escuela de payasos "sería desechado". "No sería un buen alumno mío", ha dicho con sorna.

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