Las profecías fallidas de Mas y Junqueras

D. VALERA MADRID.

La crisis de Cataluña también sirve para poner a prueba las dotes proféticas de algunos políticos sobre las consecuencias de la deriva independentista. Unas promesas o afirmaciones que han quedado superadas por la realidad de los acontecimientos. Así, el expresidente de la Generalitat, Artur Mas, ridiculizó durante la campaña autonómica de 2015 la posibilidad de que los bancos se marchasen de la comunidad autónoma. Algo de lo que advertían otras formaciones políticas.

«Nos están diciendo que los bancos se irán. Calma. Tranquilidad. No se irá ninguno», afirmaba el entonces candidato de Junts Pel Sí ante una multitud de seguidores. Basaba su afirmación en la creencia de que Cataluña representa el 20% del mercado español y las entidades financieras no renunciarían a la oportunidad de negocio que eso supone. Sin embargo, tanto el Banco Sabadell como Caixabank han decidido abandonar Barcelona cambiando su sede. Una medida que aunque no tiene consecuencias para sus empleados, sí supone un golpe para las arcas catalanas. A partir de ahora pagarán el impuesto de actividades económicas en otras regiones.

Asimismo, el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, tampoco demostró tener dosis de pitoniso cuando el jueves negó la existencia de una «fuga de empresas». Unas palabras que contrastan con los continuos anuncios de grandes compañías para llevar sus sedes a otras comunidades autónomas. En cualquier caso, Junqueras insistió ayer en que la marcha de Sabadell y Caixabank son decisiones «de carácter temporal como demuestran las sedes escogidas». A su entender, Alicante y Valencia quedan en la órbita de Cataluña.

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