El presidente del Parlament oficializa la candidatura de Puigdemont a la investidura

Roger Torret pide una reunión a Rajoy y anuncia que visitará al expresidente de la Generalitat en Bruselas

CRISTIAN REINO

barcelona. Carles Puigdemont, huido a Bruselas desde el pasado 30 de octubre, es desde ayer de manera oficial el único candidato a la Presidencia de la Generalitat propuesto por el presidente de la Cámara catalana. Tras la ronda de contactos con los partidos llevada a cabo la semana pasada, Roger Torrent afirmó que el exjefe del Ejecutivo autonómico es quien más apoyos puede recabar en la votación de investidura, que debe celebrarse antes del 31 de enero. Aunque el presidente de la Cámara es «consciente de la situación personal y jurídica» del aspirante a presidir la Generalitat, también cree que tiene la «absoluta legitimidad» para ser el próximo presidente.

Puigdemont cuenta con el apoyo de Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP, que suman 70 de los 135 diputados de la Cámara, pero en cambio su investidura sigue llena de incógnitas dado que el expresidente de la Generalitat continúa enrocado en su intención de ser elegido a distancia, extremo que será impugnado por el Gobierno y los grupos constitucionalistas. Torrent evitó dar pistas sobre cuál será la decisión de la Mesa respecto a la investidura a distancia. Fuentes parlamentarias sí advirtieron, no obstante, un cambio de posición en el presidente de la Cámara, hacia posturas más favorables a saltarse el reglamento.

Estas mismas fuentes apuntaron ayer que la política catalana se dirige a un nuevo 6 y 7 de septiembre (cuando se aprobaron las leyes del referéndum y de transitoriedad jurídica en una bronca sesión parlamentaria). La investidura es una «cuestión política», dice ahora Torrent, mientras que cuando aún no era presidente de la Cámara y hablaba en nombre de Esquerra defendía que la decisión debía estar vinculada a la opinión de los letrados del Parlamento.

Los juristas ya han emitido un informe en el que rechazan tanto la investidura telemática como la que más convence a Puigdemont, que plantea que un diputado presente en el hemiciclo lea su discurso.

La Mesa, por tanto, deberá tomar una determinación sobre el formato de la investidura, aunque difícilmente lo hará con el tiempo suficiente como para permitir la impugnación previa de la sesión. Además, tiene que decidir en su reunión de hoy si permite la delegación de voto que los cinco diputados huidos a Bruselas (Puigdemont y cuatro exconsejeros) han solicitado a la Cámara en previsión de que no podrán asistir a la votación para la elección del presidente de la Generalitat y reclaman que alguien pueda votar por ellos. Los letrados consideraron, aun así, que no es posible.

En cualquier caso, el presidente del Parlamento catalán dio a entender que permitirá el voto delegado. «Mi deber es hacer todo lo que esté en mis manos para asegurar que todos los diputados puedan expresarse libremente como representantes de la voluntad popular», argumentó.

Diálogo con todos

El presidente de la Cámara catalana, que la semana pasada en su primer discurso tras asumir el cargo hizo una llamada a la conviencia y a coser la sociedad catalana, apeló ayer al «diálogo» como herramienta para salir de la actual situación del bloqueo de la política catalana. Por ello, anunció que ha enviado una carta a Mariano Rajoy para proponerle una reunión para abordar la situación, a su juicio, «anómala» de la política catalana y buscar una salida a la investidura de Puigdemont. «Hay que explorar todas las vías posibles», aseguró. Al mismo tiempo, se comprometió a ir a visitar a los tres diputados encarcelados (Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sánchez) y a reunirse «lo antes posible» con Puigdemont y los otros cuatro diputados que permanecen en Bruselas.

Los independentistas tienen una semana por delante para pactar la investidura. Los tres socios coinciden en que Puigdemont tiene la legitimidad para ser el candidato, pero en el caso de Esquerra siguen dudando de la 'teleinvestidura'. «Carles Puigdemont será investido con el reglamento de la Cámara en la mano», afirmó el diputado de Junts per Catalunya, Eduard Pujol.

Los neoconvergentes rechazan la hipótesis de un plan B, aunque Esquerra pone esta posibilidad sobre la mesa de manera constante. Los republicanos urgieron a sus socios a que concreten cómo piensan elegir al dirigente nacionalista y les instaron a formar un Gobierno lo antes posible, lo cual es incompatible con la elección de Puigdemont, que en el improbable caso de superar la investidura lo tendría aún más complicado para tomar posesión del cargo.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos