El presidente halla en el empleo la «gasolina» para seguir

P. DE LAS HERAS MADRID.

Ni la exigencia de dimisión de Pedro Sánchez ni el empeño de Pablo Iglesias en plantear una nueva moción de censura afectan a Mariano Rajoy. Un día después de su declaración como testigo en el juicio de la primera etapa del 'caso Gürtel', el presidente del Gobierno blandió los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) para defender su gestión y dejar claro que seguirá adelante. «Estos datos son un estímulo y gasolina para, con todos mis colaboradores, seguir haciendo frente a la situación», dijo.

Rajoy entregó ayer en el Palacio de la Moncloa las quince medallas al mérito del trabajo a personalidades del mundo de la empresa, de las organizaciones sindicales, de la cultura, de la comunicación y del deporte. Y esa es la ocasión que aprovechó para sacar pecho por la situación económica y por una EPA que, presumió, recoge la mayor bajada del desempleo desde 1964. El jefe del Ejecutivo defendió así que España es hoy un país mejor porque «ha sabido superar la mayor crisis de la historia reciente, porque registra el mayor crecimiento económico de los países avanzados y porque crea empleo a muy buen ritmo». Y también reivindicó los 40 años vividos desde las primeras elecciones democráticas como el «mayor periodo de libertad y prosperidad».

En un claro mensaje a los independentistas catalanes argumentó que «la suma de todos» permitió hacer de España un país «pujante y moderno». «Se acabó el recurso de buscar excusas en el pasado y se acabó la excusa de los que solo buscan dividir y enfrentar» remató.

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