La presencia de Anna Gabriel en Suiza dispara la incertidumbre sobre los investigados del 1-O

La exdiputada de la CUP Anna Gabriel, en un pleno del Parlament el pasado 10 de octubre. :: Albert Gea / reuters/
La exdiputada de la CUP Anna Gabriel, en un pleno del Parlament el pasado 10 de octubre. :: Albert Gea / reuters

La exdiputada de la CUP está citada el miércoles en el Supremo y antes declararán Rovira, Pascal y Mas

RAMÓN GORRIARÁN MADRID.

La reaparición de Anna Gabriel en Suiza después de semanas en paradero desconocido ha incrementado la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir con los dirigentes del proceso soberanista que están llamados a declarar esta semana en el Supremo, entre los que está ella misma. La exdiputada de la CUP anunciará 24 horas antes si acude a la cita del miércoles con el juez Pablo Llarena, aunque tras la lectura del comunicado emitido por su partido queda la impresión de que es improbable que se presente en el tribunal de la plaza de la Villa de París en Madrid.

Es el rostro más conocido y de mayor presencia mediática de la CUP aunque en esta legislatura ya no tenga escaño en el Parlamento de Cataluña. El juez instructor de la causa del 1-O la había citado a declarar hoy por su presunta participación en el comité estratégico del 'procés', una suerte de gobierno en la sombra que movía los hilos de las operaciones. Pero su abogado alegó compromisos previos y Llarena pospuso la declaración hasta el miércoles. Para entonces ya habrán declarado en la misma causa la secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, la coordinadora del PDeCAT, Marta Pascal, el expresidente Artur Mas y la expresidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia, Neus Lloveras. Todos formarían parte de este comité estratégico de acuerdo al documento Enfocats, incautado a Josep María Jové, mano derecha de Oriol Junqueras.

Si Gabriel no se presenta en el alto tribunal, su decisión, en principio, no comprometerá la situación procesal de los cuatro que declararán entre hoy y mañana porque solo se convertirá en prófuga de la justicia después de que Rovira, Pascal, Mas y Lloveras hayan pasado por el despacho del juez. Un detalle no menor porque Llarena ha dejado claro en sus autos de rechazo a las peticiones de libertad de Junqueras y los otros encarcelados que la huida de Carles Puigdemont y cuatro exconsejeros a Bélgica es un elemento que refuerza el riesgo de fuga de los demás investigados.

El instructor ya tomó declaración el pasado miércoles a una compañera de Gabriel, la expresidenta del grupo parlamentario de la CUP Mireia Boya, que salió del tribunal sin medidas cautelares. Aunque fuentes jurídicas apuntan la posibilidad de que Llarena decida si las impone una vez que haya tomado declaración a todos los citados. Boya, aunque no renegó de los postulados independentistas, negó que formara parte del comité estratégico. Argumento que es menos convincente en el caso de la propia Gabriel, pero también de Rovira y Mas, porque aparecen varias veces citados con esa condición en Enfocats y en la agenda personal que incautaron a Jové.

La CUP explicó en un comunicado que su exdiputada está en Suiza para preparar su defensa con abogados especializados en derechos humanos, entre los que se encuentra Olivier Peter. Pero también se encuentra en el país helvético dentro de la campaña 'Ni una més' para rechazar «la causa general» abierta en el Supremo contra los secesionistas y para «internacionalizar» el conflicto catalán.

Se da la circunstancia de que si el juez Llarena llegara a dictar una orden de captura para que sea extraditada a España la legislación suiza no incluye los delitos de sedición y rebelión por los que está investigada en el Supremo, y, por tanto, no podría ser entregada. Aunque la ley de ese país si prevé los tipos penales de secesión y de violencia para cambiar la Constitución. En todo caso, se abriría un largo proceso en los tribunales.

Desaparecida

Gabriel llevaba varias semanas desaparecida, incluso alguna información apuntó a que estaba en Venezuela, pero, según la formación anticapitalista, se encontraba en Ginebra, con otros miembros de la organización, en contacto con «instituciones internacionales y abogados vinculados a la defensa de los derechos civiles y políticos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos».

La propia exdiputada envió ayer un mensaje a la asamblea de Endavant, la corriente de la CUP en que milita, para denunciar que «la persecución política al independentismo toma nuevas formas y alcanza nuevos espacios».

También recurrió a Twitter para enviar un mensaje en el que fomenta el misterio porque deja entrever que no va a quedarse en Suiza y promete estar el próximo sábado en un acto en su apoyo en Sallent, su pueblo.

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