Portugal apaga sus fuegos y exige responsabilidades

En lo que va de año más de un centenar de personas han fallecido en incendios y se han calcinado cerca de 350.000 hectáreas

R. C.

madrid. Las localidades afectadas por los devastadores incendios que desde el domingo han arrasado miles de hectáreas en Portugal intentan reponerse ahora de una tragedia de enormes dimensiones a nivel humano, con41 fallecidos, pero también de importantes proporciones ambientales.

Uno de los ejemplos es el distrito de Guarda y el Parque Natural Sierra de Estrela, donde la naturaleza es una de las riquezas y atractivos turísticos. Quien viaja hoy por la carretera que une las localidades de Almeidinha, Gagos, Monteiros, Pousade y Guarda recorre decenas de kilómetros con un paisaje monótono, totalmente ennegrecido y devastado por las llamas, que finalmente lograron extinguirse a primera hora de ayer gracias a las lluvias caídas durante la noche.

«Con tantos fuegos que tuvimos, los bomberos no podían estar en todos», aseguró a Efe João Carlos Pires, vecino de Monteiros, una localidad que la noche del domingo al lunes se vio cercada por las llamas. «Era como si el fuego nos atacara una y otra vez», ya que «se apagaba un frente y venía otro, al poco tiempo había otro fuego y, así, varias veces», añadió.

También Paulo Sequeira, comandante de los bomberos de Guarda, un parque con 120 efectivos voluntarios y cinco agentes profesionales, explicó las dificultades que encontraron para hacer frente a las llamas. Durante las horas más críticas del domingo y el lunes contaron solo con sesenta bomberos, «a todas luces insuficientes», ya que tenían que intentar apagar nueve fuegos, todos próximos a cascos urbanos. «Uno de los incendios tenía un frente de diez kilómetros», por lo que «sólo en la zona de Guarda hubiéramos necesitado entre 600 y 700 bomberos», subrayó.

A falta de sumar el balance final de superficie calcinada, en lo que va de año se han quemado en Portugal más de 350.000 hectáreas de vegetación, cuatro veces más que la media de los últimos diez años. Con esta última ola de incendios que ha arrasado el centro y norte del país bajo control, los portugueses han empezado a pedir responsabilidades al Gobierno por las tragedias forestales que han dejado este año más de un centenar de víctimas mortales. Así, voces políticas y de la sociedad civil exigen responsabilidades al Gobierno del socialista António Costa que, a raíz de esta tragedia, se tendrá que enfrentar a la primera moción de censura desde que llegó al poder. Es una iniciativa que ayer anunció el CDS-PP, la cuarta fuerza política de Portugal y el partido más a la derecha del Parlamento nacional.

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