Podemos quiere que los menores de 16 puedan elegir entre masculino, femenino y 'no binario'

DANIEL ROLDÁN

MADRID. La primera ley sobre los derechos de los transexuales llegó ayer al Congreso. Unidos Podemos registró el texto para garantizar el derecho de estas personas tras «siglos de exclusión, discriminación y patologización», según señaló la portavoz de la formación morada, Irene Montero. Una ley que se debatirá en la Cámara baja y que reconoce por primera vez el tercer género -ni masculino ni femenino-, que en el texto se denomina 'no binario'. Australia fue el primer país del mundo en establecer esta categoría en 2003, según recoge la proposición de ley, y el alto tribunal oceánico lo respaldó hace cuatro años. Es el Estado que más ha avanzado en estos reconocimientos.

En Europa, Alemania permitió a través de una ley -noviembre de 2013- la inscripción de todas aquellas personas con características de ambos sexos como 'indefinidos' bajo el signo de la 'X' en su documentación. Pero no va más allá y no supone la existencia de una tercera categoría, sino que en el futuro esa persona podrá escoger entre masculino y femenino. Con el cambio legislativo que plantea Podemos, en España se reconocerá directamente este tercer género, que «no podrá ser puesta bajo cuestión de manera que en ningún momento, proceso o trámite se exigirá la aportación de medios probatorios».

Rectificar condición sexual

Entre la batería de medidas del proyecto de ley, que ha sido condensado con las organizaciones de transexuales, destaca que el cambio en el Registro Civil -y en cualquier documento oficial como DNI, pasaporte, seguridad social o tarjeta sanitaria- de la identidad sexual o de género se podrá hacer a partir de los 16 años y no de la mayoría de edad. Es decir que un menor podrá «rectificar» su condición sexual -masculino, femenino y 'no binario'- sin el consentimiento de los padres. Y también podrán operarse sin la autorización de los padres.

En cuanto a los menores de 16 años, Unidos Podemos indica que cualquier joven podrá solicitar la rectificación de la «circunstancia relativa al sexo y el cambio de nombre propio cuando sean capaces intelectual y emocionalmente de comprender el alcance de dicha decisión». En el caso contrario, el consentimiento lo deben dar las personas que ostenten la representación legal de los menores de 16 años; y en caso de desacuerdo, será nombrado un defensor judicial. Además, en el ámbito educativo, la iniciativa plantea que en los centros docentes de cualquier nivel, y «cualquiera que sea su naturaleza», los alumnos trans tienen el derecho a ser llamados por el nombre que han escogido conforme a su identidad sexual.

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