Podemos se une a la protesta de los independentistas en el Congreso y llama a las calles

«Saque sus sucias manos de las instituciones catalanas», espeta a Rajoy el diputado de ERC Gabriel Rufián durante la sesión parlamentaria

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. La actuación contra altos cargos de la Generalitat encargados del operativo del 1 de octubre alteró ayer el guión previsto para el pleno del Congreso. Que la crisis de Cataluña monopolizaría el rifirrafe entre la oposición y el Gobierno, pese a los intentos del PSOE de introducir cuestiones relativas agenda social, se daba por descontado. Pero la tensión acabó disparándose mucho más de lo que un somero repaso al orden del día hacía presagiar. No sólo Esquerra Republicana, el PDeCAT y los diputados de En Comú Podem abandonaron el pleno. Podemos reclamó la suspensión de las comisiones programadas para la jornada alegando una situación de «excepcionalidad» y, en solidaridad con los detenidos, Pablo Iglesias, llamó a calentar las calles.

El dirigente de la segunda fuerza nacional de la izquierda llevaba ya días arremetiendo contra el Gobierno y las instituciones del Estado -desde el Rey a la judicatura, pasando por los «partidos monárquicos»- por su ofensiva para frenar el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional. El lunes propuso reunir una asamblea de parlamentarios y alcaldes «para defender la democracia frente al PP» y fracasó en el intento de seducir al PSOE. Y ayer encontró en el contundente operativo de la Guardia Civil el trampolín para llegar más lejos. «Vamos a una situación en la que en España va a haber presos políticos», dijo. «Esto no se soluciona con represión».

Iglesias instó así a la ciudadanía a movilizarse contra el Ejecutivo y cominó a sus seguidores a dirigirse, una vez más, a la Puerta del Sol para sumarse hacia las 19:30 horas a la convocatoria de plataformas como la coordinadora 25S o «madrileños por el derecho a decidir», que ya el pasado domingo organizaron un acto en Madrid en favor del referéndum. A la cita en el kilómetro cero acudieron unos centenares de personas y a la cúpula de Podemos se sumaron también los diputados de las fuerzas independentistas catalanas y los cinco representantes del PNV en la Cámara baja, con su portavoz, Aitor Esteban a la cabeza.

Unos centenares de personas se reúnen en la Puerta del Sol por el derecho de secesión

En el Parlamento, mientras, la tensión se prolongó durante toda la jornada. A primera hora, el protagonismo fue para el siempre polémico diputado de ERC Gabriel Rufián, que aprovechó su pregunta a Mariano Rajoy para caldear el ambiente. «Hemos amanecido con la Guardia Civil frente a las casas de nuestros amigos. Usted y sus lacayos en este mismo momento están deteniendo a cargos electos catalanes simplemente por sus ideas y le pido y le exijo -espetó- que saque sus sucias manos de las instituciones catalanas».

Los diputados de la formación independentista tuvieron la deferencia de esperar a que Rajoy respondiera. «No le voy a explicar lo que es el Estado de Derecho; esta es una operación que se ha hecho por decisión del juez», dijo. Pero acto seguido, mientras desde la bancada de Ciudadanos les decían adión con la mano, se levantaron y abandonaron el hemiciclo. Lo mismo hicieron los del PDeCAT unos minutos después.

En un primer momento, estos últimos amenazaron incluso con no volver al Congreso, pero después su portavoz económico, Ferrán Bel, reculó, anunció que asistiría a la comisión de Hacienda en la que Cristóbal Montoro rindió cuentas sobre sus últimas órdenes en el conflicto con la Generalitat y pospuso la decisión hasta 1 de octubre. El encuentro con el ministro sirvió también para que Podemos y los secesionistas condenaran la actuación del Ejecutivo.

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