Podemos achaca el escrache a su asamblea de Zaragoza al envío de policías a Cataluña

A. AZPIROZ

madrid. Pablo Iglesias se vio obligado a llamar a Mariano Rajoy para poner fin el escrache del que fueron víctimas él, dirigentes de su partido y representantes de otras fuerzas como Esquerra, PNV, PDeCAT o Compromís, tras el acto convocado el domingo por Podemos en Zaragoza. El líder de Podemos recurrió personalmente al presidente del Gobierno, según reveló este lunes Pablo Echenique, después de que Irene Montero, portavoz de la formación morada en el Congreso, conversase sin éxito con cargos de de Interior para poner fin al asedio que sufrían los asistentes al acto para apoyar un referéndum pactado por parte de seis centenares de ultraderechistas.

Según afirmó Echenique, el delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, instó a los asistentes a permanecer en las instalaciones debido a que no podía garantizar su seguridad. Y esto se debió, añadió el secretario de Organización de Podemos, a que Alcalde alegó no disponer de suficientes efectivos debido al envío de agentes a Cataluña. «Nos dijo que no podía garantizar la protección de las personas que se encontraban dentro del recinto, y nos explicó que es porque hay destinados miles de policías y guardias civiles en estos momentos en Cataluña, supongo que persiguiendo papeletas», denunció Echenique. El dirigente podemista valoró que o bien Interior mintió cuando Montero se puso en contacto con el ministerio para denunciar la situación, o bien existió una incompetencia inaceptable, algo que, añadió Echenique, demuestra el hecho de que la situación se solucionara «por arte de magia» apenas 20 minutos después de la llamada de Iglesias a Rajoy. Durante la protesta la presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba, resultó herida al recibir un botellazo en el pecho. Por estos hechos, Podemos ha exigido la dimisión del delegado del Gobierno y la comparecencia del ministro Juan Ignacio Zoido en el Congreso.

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