El PDeCAT pide que Puigdemont sea el presidente, aunque no gane el 21-D

Puigdemont y los exconsejeros cenan el jueves invitados en casa del diputado flamenco Lorin Parys, segundo por la derecha. :: reuters/
Puigdemont y los exconsejeros cenan el jueves invitados en casa del diputado flamenco Lorin Parys, segundo por la derecha. :: reuters

Esquerra admite que podría haber dos gobiernos simultáneos, el de la república y el que salga de las urnas

CRISTIAN REINO BARCELONA.

El PDeCAT no ha conseguido convencer a Esquerra para concurrir juntos en la misma candidatura, pero la formación de Carles Puigdemont no se da por vencida en su objetivo de ser la fuerza hegemónica del soberanismo, a pesar de que las encuestas sean a día de hoy muy favorables a los republicanos. La coordinadora general del partido se descolgó ayer con unas declaraciones cuanto menos sorprendentes, pues instó a Esquerra a aceptar a Puigdemont como próximo presidente de la Generalitat aunque la candidatura de Junts per Catalunya no gane las elecciones. «El presidente legítimo es él y me parecería muy extraño que, aunque no ganara la lista del presidente Puigdemont, no se le invistiera», afirmó.

La idea de los neoconvergentes consiste en darle la vuelta al concepto de lista unitaria. Si el pacto entre soberanistas no ha sido posible porque ERC quiere hacer campaña en solitario y presentarse por su cuenta para ganar por primera vez en unas elecciones catalanas, la heredera de Convergència propone el acuerdo para después de los comicios, desde la premisa de que el dirigente del PDeCAT es quien debe repetir al frente del Ejecutivo «por todo lo que ha pasado» y «porque ha demostrado un liderazgo y una fortaleza muy grandes».

La oferta va en la línea del concepto que busca Puigdemont con la lista de Junts per Catalunya para que sea la auténtica lista de país, transversal y que va más allá de su partido, y para forzar a Esquerra a pensar en términos de unidad desde el día siguiente a las elecciones.

La propuesta de Pascal hace días que ya está en el debate entre los secesionistas, que se plantean las elecciones como la herramienta para «restablecer las instituciones democráticas» y de restablecer el anterior Gobierno porque lo consideran el «legítimo» de Cataluña. La propia secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, abrió ayer la puerta a que tras el 21 de diciembre pudiera haber dos ejecutivos catalanes en paralelo. Uno sería el que los independentistas llamarían el de la república, encabezado por Carles Puigdemont, y el otro sería el que tendría funciones ejecutivas y que llevaría las riendas de la Generalitat. «Si no se da una situación de normalidad, el objetivo será restituir el Gobierno legítimo y a la vez tener un ejecutivo efectivo», señaló la dirigente republicana, señalada por Oriol Junqueras para ser la candidata de Esquerra a presidenta de la Generalitat.

De esa forma, siguió Rovira, tendríamos «a la vez un gobierno coral, amplio, plural, y otro efectivo» que podrá tomar las decisiones del día a día. Desde Demòcrates (escisión de Unió), que concurre con Esquerra, proponen que el gobierno que salga de las elecciones reconozca a Puigdemont como presidente «legítimo de la república catalana». Un escenario difícil de entender con los esquemas clásicos, pero que el independentismo quiere explorar para escenificar la situación de excepcionalidad que vive Cataluña y que le serviría para mantener su campaña de denuncia ante la comunidad internacional, como está haciendo Puigdemont presentándose en Bruselas como el presidente del gobierno catalán en el exilio.

A día de hoy, casi nadie puede anticipar qué pasará el día de la investidura. Si las circunstancias fueran las normales de cualquier cita electoral, lo previsible sería pensar que Oriol Junqueras será el próximo presidente de la Generalitat, según coinciden todas las encuestas. Pero el líder de Esquerra está en prisión y podría no ser investido, eventualidad que se sortearía con la candidatura de Rovira.

Gobierno de concentración

Sin embargo, el dirigente republicano expresó asimismo en la carta a la militancia que «en estas elecciones nuestro candidato también es Carles Puigdemont». Lo cual podría interpretarse en varios sentidos. Aunque Rovira, primero en su visita del pasado domingo a Bruselas, donde se reunió con el expresidente de la Generalitat, y también en Barcelona, defendió un gobierno de concentración tras los comicios. La secretaria general de Esquerra desveló que los independentistas han suscrito un acuerdo programático para ponerse como objetivo de las elecciones «parar el 155 y recuperar las instituciones democráticas» y empezar a construir la república declarada el 27 de octubre.

Pero PDeCAT y Esquerra tienen visiones muy distintas de lo que ocurrió ese día. «La independencia ya está hecha. Tuvimos un mandato, hicimos el trabajo y ahora hay que implementar la república», mantiene Rovira. Pascal tiene otra visión: «Esta mañana nos hemos levantado y este país no es independiente, seguro que alguna cosa no hemos hecho bien».

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