El PDeCAT acusa a Esquerra de solo pensar ya en las próximas elecciones

Junqueras, el sábado, levanta el brazo de la portavoz de Junts pel Sí, Marta Rovira :: p. barrena / afp/
Junqueras, el sábado, levanta el brazo de la portavoz de Junts pel Sí, Marta Rovira :: p. barrena / afp

La CUP rechaza el diálogo y reclama la proclamación definitiva de la república entre esta semana y la próxima

CRISTIAN REINO

barcelona. Las relaciones entre el PDeCAT y Esquerra, socios en Junts pel Sí y miembros del Gobierno catalán, están muy tensas. Los neoconvergentes están hartos de que los republicanos estén continuamente gesticulando, sacando pecho para aparecer como los más firmes y decididos defensores de la independencia y les acusan de estar en «modo elecciones», según apuntan fuentes de la cúpula nacionalista.

Como ejemplo de los recelos que hay entre unos y otros, fuentes de la dirección del PDeCAT se quejaban ayer de la actitud de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, a la que reprochaban que mantenga un discurso en privado y otro en público. Así, ante las cámaras, la republicana dijo que apoyaría la convocatoria de un pleno para este jueves para declarar la independencia, como propuso la CUP, mientras que desde la formación heredera de Convergència señalaron que la dirigente de Esquerra en la reunión que mantuvo el grupo parlamentario de Junts pel Sí, defendió a puerta cerrada que no era conveniente celebrar el pleno que planteaban los anticapitalistas.

En el PDeCAT les molesta que Oriol Junqueras mantenga un discreto segundo plano en todo el desafío con el Estado y que haya cedido toda la presión a Carles Puigdemont para evitar el desgaste y poder llegar a las elecciones sin apenas rasguños. Junqueras fue el único miembro del Gobierno catalán que se abstuvo el martes cuando Puigdemont pidió a sus consejeros que se pronunciaran sobre la conveniencia de suspender la declaración de independencia. Marta Rovira amenazó, además, con dimitir en la reunión que los independentistas celebraron una hora antes del inicio del pleno en el que el presidente de la Generalitat debía proclamar la independencia. El propio Puigdemont ha lanzado estos días avisos a Junqueras para que evite los aspavientos, pero los republicanos, aunque llevan días llamando a la unidad del secesionismo, no desaprovechan ninguna oportunidad para marcar perfil propio. En cualquier caso, Esquerra respaldó el contenido de la carta enviada ayer por Puigdemont a Mariano Rajoy y apoyó la apuesta por el diálogo y la negociación.

Los neoconvergentes reprochan a ERC no decir lo mismo en público que en privado

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Fuentes parlamentarias aseguraban ayer que al Gobierno catalán no le queda más salida que la convocatoria de elecciones, una vez que ha pisado el freno con la declaración de independencia. La legislatura está agotada, la Cámara catalana no tiene ninguna actividad y en cuanto transcurran los dos meses que ayer pidió Puigdemont a Rajoy para explorar una vía de diálogo, en torno a las Navidades, estas mismas fuentes parlamentarias creen que el presidente de la Generalitat podría anunciar la convocatoria de comicios para la primavera de 2018.

En principio, la CUP rechaza el adelanto electoral, pues supondría asumir la derrota en el proceso. Los anticapitalistas criticaron ayer la carta de Puigdemont y presionaron a sus socios para que proclamen la república de manera inminente, ya sea esta semana o la próxima. «Con el Gobierno central solo se podrá dialogar y negociar de igual a igual si declaramos la independencia», afirmó el diputado cupero Benet Salellas. Los anticapitalistas exigieron al presidente de la Generalitat que dé explicaciones de por qué está «cediendo a las presiones» y que aclare si hay una oferta de mediación internacional, en cuyo caso pidieron que se haga pública. «Hay que asumir el riesgo», advirtieron a Puigdemont. La CUP ya da por hecho que no seguirá en el Parlamento, aunque no ha dado el portazo definitivo, pues sabe que en cuanto deje solo a Junts pel Sí, las elecciones serán inevitables.

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