El oscuro secreto familiar de 'El Chicle'

El oscuro secreto familiar de 'El Chicle'

El autor confeso de la muerte de Diana Quer estuvo acusado de violar a la hermana gemela de su mujer cuando ella era aún menor de edad. Y no es el único episodio turbio de su historial

SUR

Desde el primer momento, José Enrique Abuín Gey -conocido como 'El Chicle' por su atropellada dicción- estuvo en la 'lista negra' de la Guardia Civil tras la desaparición de Diana Quer. No fue arrestado previamente ni investigado formalmente, si bien sí prestó declaración en varias ocasiones. Y es que razones no le faltaban para haberse ganado el recelo de la Benemérita. Este albañil de 41 años del entorno de Boiro ya había estado relacionado con el trapicheo de drogas y el marisqueo furtivo. Pero hay más. En su historial figura una oscura trama familiar que durante años le convirtió en la comidilla del municipio gallego. Ocurrió en 2015. Su excuñada, la hermana gemela de su mujer Rosario, le acusó de violación cuando aún era menor de edad. Sin embargo, nadie le creyó cuando contó que su cuñado la obligó a subirse en un coche y abusó de ella. El antecedente por agresión sexual con penetración consta en la ficha policial de Abuín, pero nunca fue condenado. En Asados, la parroquia de él, son muchos los que cuentan que los padres de José Enrique mendigaron favores para que dieran coartada a su hijo. «Ahora sabemos que ese hijo de puta lo hizo», dicen en el pueblo.

Aquel turbio suceso familiar fue el pecado original de 'El Chicle' que destrozó la vida de su cuñada y le obligó a huir de su pueblo. Rompiendo relaciones con una hermana que prefirió creer en la palabra de su marido, el cual según voces de su entorno la tenía dominada desde que ella tenía 15 años. Hijo de un marinero con lancha propia y de una empleada de una fábrica de conservas por entonces el acusado del asesinato de la joven madrileña ayudaba a transportar la droga a su tío Rafael, líder del clan que controlaba la distribución de cocaína y hachís en la comarca del Barbanza. Él, dicen, se vanagloriaba de ello exagerando los kilos de coca que movía. Fue así como se ganó la etiqueta de narco. Pero no fue el lado oscuro de este joven de Asados lo que atrapó a Rosario. "Fue más bien la protección y el cariño circunstancial que le ofreció el Chicle cuando la paz no reinaba en su hogar familiar", según recoge un completo reportaje publicado este fin de semana en el suplemento Crónica de El Mundo.

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Rosario era hija de una ama de casa y de un hombre que había emigrado a Suiza a buscarse la vida en la construcción durante la posguerra. Tras sufrir un accidente laboral regresó a Catoira con una pensión por invalidez con la que pudo sacar adelante a su familia. En ese inestable entorno familiar creció la mujer de 'El Chicle', a quien definen como una chica reservada. Sin apenas amigos y con confianza a ciegas en José Enrique, "un celoso compulsivo que la controló desde el primer momento", según recoge El Mundo. "Le había prometido a Rosario una vida de plena felicidad, alejada de su difícil ambiente doméstico. Y con un nivel que le permitían sus chanchullos con las drogas. Ella era una niña de 15 años. Y él su primer y único hombre. Se conocieron en Pontevedra al ritmo de una animada orquesta. Un año más tarde se casarían en Catoira. Ella con 16, él con 27", cita El Mundo.

Por aquel entonces Rosario y su hermana gemela -que se criaron junto a sus padres y sus tres hermanos en un cobertizo- eran inseparables según recuerdan en el pueblo. Hasta aquella mañana de 2005 en la que José Enrique llamó a su cuñada para quedar con ella. Al parecer la intención de 'el Chicle' era darle a sus suegros una suma de dinero que había ganado con sus trapicheos de drogas. Pero una vez con ella en el coche, presuntamente, en lugar de la cartera sacó un cuchillo que le puso en el cuello. Le quitó el móvil y condujo hasta un descampado próximo a Boiro donde -según El Mundo- a plena luz del día cometió su tropelía. La penetró, según denunció ella. La joven tenía 17 años y decidió denunciar aquella agresión sexual.

Tras aquel episodio 'el Chicle' pasó varios meses en prisión preventiva, pero consiguió buscarse una coartada antes de la celebración del juicio en Noia (A Coruña). Pudo convencer a varios conocidos para que declarasen que en el momento de la agresión él se encontraba cerca de un banco de Boiro. Les dijo que todo había sido fruto de la invención porque ella sentía celos de su hermana. Su cuñada, sin embargo, nunca retiró la denuncia pero tras un proceso judicial de seis meses el juez, a petición de la Fiscalía, decidió archivar provisionalmente el caso «ante la falta de pruebas», según fuentes judiciales recogidas por El Mundo.

La familia nunca confirmó que aquello hubiera ocurrido de verdad. El Chicle quedó libre y volvería a ponerse al servicio de Os Fanchos para distribuir cocaína, reforzado tras el proceso judicial y su paso por prisión. Curiosamente, Rosario nunca le dio de lado mientras su hermana -una empleada de una fábrica de conservas- vivía su peculiar pesadilla sin salir de casa y alejada del pueblo para huir de las habladurías.

Su familia política le dio otra oportunidad

Tres años estuvo el entorno de Rosario sin hablarse con la pareja. Hasta que la mujer de 'El Chicle' pidió clemencia. Una segunda oportunidad que la víctima de aquel abuso parece que le otorgó. Fue así como el asesino de Diana Quer regresó a su familia política. Y él la aprovechó. "El Chicle tuvo la habilidad de convertirse en uno de los referentes. En un líder. Se los volvió a meter en el bolsillo. Hasta el punto de que fue padrino de la hija de Elena -la hermana mayor de las gemelas- en 2013. Era tal su poder de convicción que logró convencer a Elena y a su marido de que le brindasen una coartada para no ser detenido por la desaparición de Diana, en la que, según él, no había tenido que ver", explica el Crónica de El Mundo.

Sin embargo, la denuncia por un presunto intento de abuso sexual presentada por una joven de Boiro, donde se perdió el rastro de Quer la noche del 22 de agosto de 2016, puso de nuevo en el punto de mira a 'El Chicle'. La chica reveló que fue amenazada por una persona con un cuchillo para robarle el móvil, y le ordenaron que se metiera en el maletero del coche, aunque logró huir. Aquel testimonio devolvió este diciembre protagonismo a Abuín -aficionado al running y padre de una hija- quien acabó reconociendo que mató a Quer y que la echó al pozo de una nave poniendo así fin a cerca de 500 días de incógnitas en relación con la desaparición de la joven madrileña.

Este lunes 'El Chicle' ha reiterado ante su defensa que la muerte de Diana Quer se produjo por un atropello fortuito y que no hubo agresión sexual. A falta del informe de la autopsia, que se conocerá en los próximos días, su letrado ha pedido una pericial psicológica que determine la imputabilidad del detenido, quien había pertenecido a todo un clan de delincuentes, camellos y matones.

El líder de la banda es Rafael Rivas – alías Fancho–, tío de José Enrique Abuín. Para él trabajaba hasta que lo delató después de la detención en 2007 de varios miembros del clan por un alijo de 19 kilos de cocaína. El arresto provocó la expulsión de 'El Chicle' de la banda. El capo de los Fanchos no entró en prisión por el alijo de cocaína, pero sí por maltratar a su mujer y en Asados se dice que prepara «una venganza» para cuando salga de la cárcel contra su sobrino. Hasta el punto de que en su pueblo afirman que está más seguro entre rejas.

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