La CUP se ofrece para entrar en el Govern

Los antisistema desdeñan el diálogo con el Ejecutivo central y apuestan por avanzar hacia la república

R. C. BARCELONA.

La CUP se ofreció ayer para formar parte de un Gobierno de concentración de los independentistas. Lo hizo, eso sí, con la condición de que el nuevo Ejecutivo catalán avance en la construcción de la república. Y, para hacerlo, los antisistema se mantienen firmes en su apuesta por la unilateralidad, la misma que llevó a la aplicación del artículo 155, la intervención de la Generalitat y la convocatoria de unas elecciones que esta formación había catalogado hasta ahora de ilegítimas.

El cabeza de lista de los anticapitalistas, Carles Riera, afirmó que están dispuestos a respaldar la investidura de un presidente independentista e incluso a formar parte del futuro Ejecutivo si el resto de formaciones soberanistas asumen su programa político, basado en «construir» la república. Riera señaló que, «aunque su influencia y sus argumentos electorales han bajado respecto a la legislatura anterior», sus cuatro escaños resultan «determinantes», y adelantó que los harán valer de acuerdo con su programa. «Se trata de no volver a hacer la autonomía, de no obedecer el 155, la Constitución y de no volver a aplicar el Estatut, sino de hacer República y de construir República», resumió.

Entre las propuestas de la CUP no figura entablar un diálogo con el Gobierno central. Este es precisamente el punto que más les separa de Junts per Catalunya y Esquerra, que han repetido que su voluntad es entablar conversaciones con Mariano Rajoy. Aunque los antisistema siguen siendo necesarios para la mayoría absoluta independentista, la pérdida de seis escaños les ha restado fuerza y ya no están en posición de presionar como lo hicieron la legislatura pasada porque caben otras combinaciones en la Caámara.

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