«Los musulmanes tienen que hacer la yihad que implica guerra»

Mohamed Houli, de 21 años, y Driss Oukabir, de 28, el pasado 21 de agosto antes de pasar ante el juez. :: efe
Mohamed Houli, de 21 años, y Driss Oukabir, de 28, el pasado 21 de agosto antes de pasar ante el juez. :: efe

Driss Oukabir declaró al juez que su hermano, fallecido con la célula en Cambrils, admitió su radicalización y que se ocultaba de la Policía

MATEO BALÍN MADRID

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu confirmó ayer la prisión provisional de Driss Oukabir y Mohamed Houli por su presunta participación en los atentados de Barcelona y Cambrils el 17 de agosto. El magistrado rechazó así los recursos de reforma interpuestos por las defensas y señaló que existen «indicios sólidos» de la activa participación de ambos «en hechos de extrema gravedad tipificados como 16 delitos de asesinato terrorista, más de 100 delitos de lesiones de carácter terrorista, delito de estragos, de tenencia y depósito de explosivos, así como el de pertenencia o integración en organización terrorista».

En un auto, el juez indicó que estos delitos podrían conllevar la pena de prisión permanente revisable, un mínimo de 25 años encarcelado, según la reforma del Código Penal de 2015. Ahora, las partes pueden recurrir en apelación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

En el caso de Driss Oukabir, el magistrado consideró que tuvo una participación activa como cooperador necesario para cometer los atentados. Argumentó que existen datos objetivos para extraer de forma razonable que era plenamente consciente de la radicalización yihadista sufrida por su hermano menor, Moussa Oukabir, muerto en Cambrils, quien habría sufrido una exacerbación religiosa, reflejada tanto en su forma de vestir y de peinarse como en sus hábitos religiosos.

En su declaración judicial recogida en el auto, Driss reconoció que su hermano había incrementado sus rezos, le recriminaba que no fuera solo con musulmanes y pretendía ocultar su radicalización a posibles investigadores policiales evitando asistir al primer rezo del día, ante las sospechas de que controlaban la mezquita de Ripoll (Gerona). Driss también reconoció que su hermano le había comentado «que los musulmanes tenían que hacer la yihad, la yihad que implica guerra».

Uno de los datos objetivos de esa supuesta cooperación activa de Oukabir, y que recoge Andreu en su auto, es que fue él quien alquiló la furgoneta utilizada para cometer el atentado mortal en Las Ramblas y aseguró al juez que su hermano Moussa, Mohamed Hichamy y Younes Abouyaaqoub le pidieron ayuda para hacer un traslado porque a ellos por la edad no se la alquilaban.

Alquiler a cien kilómetros

El juez considera que Driss Oukabir no ha logrado explicar ni dar ningún detalle sobre el lugar en donde se iba a producir la citada mudanza, ni la vivienda en la que se iba a realizar, para lo cual se desplaza unos cien kilómetros para efectuar el alquiler, acompañado de los que serían «el núcleo más duro del grupo: Mohamed y Younes Abouyaakoub».

El magistrado hace constar las contradicciones y diferentes versiones ofrecidas por el detenido, que inicialmente manifestó que su hermano le había sustraído su documentación para alquilar el vehículo para cambiar posteriormente a la versión de que se trataba de hacer un favor a los amigos de Moussa.

En relación con Mohamed Houli Chemalal, el juez hace constar que además de los indicios recabados para entender su activa participación en los hechos está la propia declaración prestada por el detenido, en la que reconoció buena parte de los mismos, como su integración en el grupo terrorista «con el objetivo de preparar artefactos explosivos con los que realizar los atentados terroristas contra la ciudadanía».

El juez Andreu concluye que concurren todos los requisitos para mantener la prisión de los dos detenidos por delitos que, de ser finalmente declarada su autoría, podría conllevar la pena de prisión permanente revisable, «la máxima que prevé nuestro ordenamiento jurídico penal».

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