Miles de personas reclaman en Barcelona la puesta en libertad de los 'Jordis'

Carteles. Los manifestantes pidieron la libertad de Sánchez y Cuixart. :: martín benet/
Carteles. Los manifestantes pidieron la libertad de Sánchez y Cuixart. :: martín benet

CRISTIAN REINO BARCELONA.

La orden de prisión preventiva decretada por la Audiencia Nacional contra los presidentes de la ANC y Ómnium situó ayer el pleito catalán una vez más en las calles, donde más cómodo y fuerte se siente el independentismo. Miles de personas, unas 200.000, según la Guardia Urbana, salieron ayer a protestar en Barcelona contra el encarcelamiento de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart y aumentaron la presión sobre Carles Puigdemont para que proclame la independencia.

La cifra de asistentes no fue la que han acostumbrado las entidades soberanistas, pero también es cierto que la convocatoria se hizo de un día para otro y a la ANC y Ómnium apenas les dio tiempo de activar su potente maquinaria movilizadora. Fue en cualquier caso un clamor masivo, la enésima exhibición de fuerza y marcó el inicio de una nueva campaña de protestas, que podría prolongarse hasta que la Cámara catalana proclame la independencia o Sánchez y Cuixart sean puestos en libertad.

La marcha de ayer en la Diagonal de Barcelona buscó todo el simbolismo de los años del tardofranquismo, cuando había presos políticos y se reclamaba su libertad. Los manifestantes portaron velas y un lazo amarillo en sus solapas como señal de rechazo a la Audiencia Nacional. «Libertad Jordis» o «libertad presos políticos» fueron algunos de los mensajes que se trasladaron durante la protesta.

«Presos políticos»

Los vicepresidentes de la ANC y Ómnium, Agustí Alcoberro y Marcel Mauri, respectivamente, han cogido las riendas de la movilización y advirtieron en los discursos al final de la manifestación de que el Estado central no conseguirá extender el miedo y desmovilizar a la ciudadanía. También avisaron que por cada «represaliado», habrá cinco personas dispuestas a ocupar su lugar. Los 'Jordis', dijeron, son «presos políticos y rehenes del Reino de España». «Estamos ante una deriva antidemocrática», señalaron, que a su juicio, pone en peligro la libertad, el derecho de manifestación y de expresión. «Exigimos justicia, no clemencia», aseguró la conductora del acto, la actriz Silvia Bel.

Cuando parecía que el pleito catalán bajaba en intensidad, tras el cruce epistolar entre Rajoy y Puigdemont, el encarcelamiento de los 'Jordis', como les conocen los suyos, ha vuelto a inflamar el proceso catalán. La ANC y Ómnium afirmaron ayer que tienen previsto «incrementar el nivel de las movilizaciones» ante los que consideran una «injusticia muy grande». Las plataformas soberanistas anunciaron «acciones directas donde la fuerza de la ciudadanía se demuestre más». De entrada, han organizado una gran manifestación en Barcelona el sábado y se prepara una nueva huelga general, como la del 3 de octubre. Pero en esta ocasión hay sectores, como la CUP, que la quieren indefinida, lo que pondría a Cataluña aún más patas arriba. Además de la manifestación en la Diagonal, decenas de localidades catalanas acogieron protestas. Y por la mañana, se produjeron concentraciones ante los ayuntamientos y los lugares de trabajo. A la manifestación de ayer asistieron buena parte de los consejeros de la Generalitat (Puigdemont, no), diputados de Junts pel Sí, la CUP y Catalunya sí que es Pot. El PSC se sumó a la protesta de la mañana frente al Parlament. Asimismo, el Ayuntamiento de Barcelona suspendió dos días su actividad en solidaridad con Sánchez y Cuixart.

A últimas horas de la noche de ayer, el entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, dedicó la victoria de su equipo ante el Nápoles en la liga de Campeones a Sánchez y Cuixart. «Esta victoria va dedicada a ellos. Es un buen momento para hacerlo. Ojalá salgan pronto. Es como si estuviéramos todos un poco allí», dijo.

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