El mercado hace pagar a la banca la crisis catalana y alerta de subidas en la deuda

Imagen de los indicadores del Ibex en la Bolsa de Madrid, ayer teñidos de rojo. :: efe/
Imagen de los indicadores del Ibex en la Bolsa de Madrid, ayer teñidos de rojo. :: efe

Las mayores caídas del día en el Ibex fueron para Sabadell (-4,5%) y CaixaBank (-4,4%), con el interés del bono a 10 años subiendo al nivel de abril

J. A. BRAVO

madrid. Se esperaba un golpe de los mercados, una vez que el presidente de la Generalitat catalana sugiriera el domingo por la noche su intención de declarar la independencia unilateral apoyado en la farsa del referéndum ilegal. Por eso, lo peor no es que ayer cayera un 1,2% el Ibex-35, el índice que agrupa a las grandes empresas que operan en el país, sino que la incertidumbre creciente en ese territorio amenaza con lastrar las operaciones durante toda la semana.

Como también era previsible, el sector financiero, sujeto desde hace años a una reforma que parece inacabada, fue el más penalizado por los inversores. Y dentro del mismo, lo resultaron en especial los bancos que tienen su sede en Cataluña.

Así, el Sabadell y CaixaBank sufrieron las caídas más fuertes, del 4,5% y el 4,4%, respectivamente. En ambos casos no habían registrado un descenso similar desde agosto de 2016 e incluso, pese a los acontecimientos políticos, eran de las entidades financieras que más se estaban revalorizando en lo que va de año en España. De hecho, todavía lo siguen haciendo: un 33,4% la primera y otro 35% la segunda. Por detrás de ellas Bankia se dejó un 3,3% de su valor en el parquet y BBVA otro 2,4%, seguidos de Santander (-1,6%) y Bankinter (-1%). Según Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, los inversores han venido a castigar más a las empresas con mayor exposición a Cataluña, esto es, con menor diversificación territorial en sus ingresos y un grado de internacionalización inferior.

También han pesado las características de su negocio, de modo que cuanto menos cíclico sea mejor les ha ido. Por eso, otras compañías domiciliadas en Cataluña como la inmobiliaria Colonial (1-1%), Gas Natural (-0,9%), Abertis (-0,2%), Cellnex (-0,4%), Almirall (-0,8%) o incluso Grifols (-0,06%) tuvieron descensos por debajo de la media del Ibex y casi benévolos para lo que podía haberse temido en las horas previas.

Otras empresas, ya fuera de esa comunidad, incluso pudieron terminar la jornada en positivo -siete de las 35 cerraron en verde-, como ArcelorMittal (2,7%), IAG (1,9%), Viscofan (1,1%) e incluso ACS (0,8%). Endesa e Indra, por su parte, rozaron los dos puntos de bajada, aunque lastradas más por algunas dudas que mantiene el mercado respecto a su estrategia a medio plazo.

Europa, inmune por ahora

Telefónica (-1,5%), Inditex (-1,3%) y Mapfre (-1,1%),cuyo negocio depende mucho de la coyuntura económica y está ligado el consumo -si bien se trata también de multinacionales con buena parte de su facturación en el exterior-, también acusaron el impacto catalán. Es justo lo que no hicieron el resto de mercados europeos, ni siquiera en los países vecinos con España. Así, el principal índice de la Bolsa de París (Cac-40) subió un leve 0,4%, mientras el Dax de Francfort y el MIB de Milán lo hicieron un 0,5%.

Donde sí se notó la incertidumbre política interna en España fue en la cotización del euro, pues el país es su cuarta economía más fuerte. Así, desde la madrugada del lunes empezó a caer hasta terminar la tarde en un cambio de 1,17 unidades frente al dólar, su principal competidor en las divisas internacionales.

Por eso, los mensajes procedentes de los responsables políticos de Alemania, Francia e Italia fueron de apoyo al Gobierno español, a la par que de tranquilidad, conscientes de que un efecto dominó en el castigo de los mercados puede terminar por perjudicar a sus propias economías.

Es precisamente lo que ocurrió ayer con la prima de riesgo de varios países respecto a la alemana. Era de esperar que subiera la española, que terminó el día en los 124 puntos tras dispararse casi un 6,5%, diez puntos más que el viernes, pero no tan previsible que también se elevaran la italiana (175 puntos, 2,7% más), la portuguesa (200 puntos, 4,8%) e incluso la francesa (28 puntos, 1,4%). Y justo en el día en que bajaba la griega (511 puntos, -1,3%), tras conocerse los datos comparados de descenso del paro en Europa.

La valoración de la deuda española también se vio mermada por los últimos acontecimientos. El interés del bono español a diez años se elevó casi una décima hasta el 1,694%, su valor más alto desde abril, al tiempo que el rendimiento del alemán se reducía al 4,5%. Varios bancos de inversión ya han anunciado que, sin acuerdo, la tendencia será a peor.

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