La madre de la joven muerta en el choque contra una gasolinera: «La cogió a la fuerza y me la mató»

Andrea y Víctor.

Los investigadores hallan el arma blanca con la que el exnovio de la víctima, denunciado por malos tratos, le obligó a su subir al coche

«Mi niña se levantó para ir a trabajar y me la quitó. La cogió a la fuerza y me la mató». La madre de Andrea Carballo Claramonte, la joven que el pasado sábado falleció tras el choque de un Volkswagen Golf en el que viajaba con el que había sido su novio, Víctor Llorens, contra una gasolinera de la localidad castellonense de Benicàssim, ha asegurado a través de las redes sociales que su hija fue secuestrada y asesinada por su exnovio, que también murió tras la colisión contra el surtidor de combustible: «La mató tras empotrar el coche aposta», subraya. El turismo se prendió fuego y fallecieron en el acto tanto los dos jóvenes como el perro que llevaban en el coche.

El Juzgado de Instrucción número 1 de Castellón, en funciones de guardia, investiga las circunstancias en las que murieron el pasado 23 de diciembre dos jóvenes de Villarreal después de que su vehículo colisionara con el surtidor de una gasolinera en la Nacional 340 en Benicàssim, de acuerdo con fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV). El Juzgado se encuentra a la espera de recibir y analizar los informes completos de Policía Nacional y Guardia Civil para determinar si se trata de un caso de violencia de género.

Este es el extremo que deben confirmar los agentes de la Guardia Civil que también están encargados del caso. Sobre el joven pesaba una orden de alejamiento después de que fuera detenido por presuntos malos tratos a su expareja, con quien había terminado tras dos años de relación. En el interior del vehículo se encontró un arma blanca con la que el hombre habría logrado que la mujer entrara en el coche.

El joven ya había sido denunciado con anterioridad por un familiar de la falelcida pr intentar atropellarla

Algunos testimonios recabados por los investigadores apuntan a la violencia empleada por el hombre para que la joven subiera al vehículo. Ella -que había contado con protección policial tras denunciar los malos tratos- había salido a trabajar a un almacén de naranjas de la vecina localidad de Almassora, pero fue secuestrada y no pudo llegar a su destino.

La joven había denunciado al chico días atrás. A raíz de esa denuncia, el Juzgado de Violencia sobre la mujer de Villarreal impuso al presunto agresor la prohibición de acercarse a la mujer a menos de 200 metros y de comunicarse con ella por cualquier vía. Ya había sido denunciado con anterioridad por un familiar de la fallecida por intentar atropellarla.

Ahora, las pesquisas se centran en el visionado de las cámaras de seguridad de la gasolinera de Benicàssim en la que se produjo el choque. Por lo pronto, no hay rastro de huellas que indiquen que el joven hubiera intentado frenar el coche, lo que abona la teoría, sostenida por la madre de Andrea, de que lo que sucedió la mañana de la víspera de Nochebuena no fue un accidente, sino un caso de violencia doméstica. De esa forma, el supuesto agresor mató a su exnovia y se suicidió. Semanas atrás había declarado a la Policía que «no podía vivir sin ella».

Compañeras del almacén de cítricos donde trabajaba la víctima han indicado que ésta les había confesado en más de una ocasión los «problemas» con su expareja y que tenía «miedo».

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