En libertad condicional el presunto jefe de ETA detenido en noviembre

J. ARTOLA SAN SEBASTIÁN.

Mikel Irastorza, detenido el pasado 5 de noviembre en la localidad francesa de Ascain como presunto número uno de ETA, quedó el lunes por la noche en libertad condicional tras abandonar la prisión parisina de Fleury Merogis. Irastorza, natural de San Sebastián, quedará de esta manera sometido a control judicial después de que un tribunal galo le asignase domicilio en Baiona después de dictar su excarcelación.

Según fuentes judiciales, la puesta en libertad condicional a la espera de juicio se debe a un procedimiento correccional habitual en Francia, donde no se suele alcanzar el año en prisión preventiva. Además, el etarra no tiene causas abiertas en España.

Irastorza estaba en ese régimen desde el pasado noviembre después de haber sido arrestado por la Policía francesa, en colaboración con la Guardia Civil, en la 'operación Nerín' en la que también fue detenida la pareja compuesta por Xabier Arin Baztarrika, de 59 años y natural de Ataun, y Denise Arin, de 56 y procedente de San Juan de Luz, que supuestamente le dio cobijo en su domicilio de Ascain. El primero de ellos era un histórico miembro de la izquierda abertzale que, con anterioridad, fue condenado a tres años de prisión por colaboración con asociación de malhechores.

El juez antiterrorista acusó entonces a Irastorza de asociación de malhechores con fines terroristas, pero no de dirección de organización terrorista. Sin embargo, la Policía le ubicó en la cúpula de ETA tras la detención de David Pla e Iratxe Sorzabal, los jefes de la banda entonces, el 22 de septiembre de 2015 en otra operación conjunta de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) francesa y del Instituto Armado, a la que se bautizó con el nombre de 'Pardines'. Irastorza fue responsable nacional de Ekin, la estructura de la que ETA se sirvió como instrumento para aplicar la estrategia político-militar.

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