Juncker cierra la puerta a la secesión para evitar el efecto dominó en la UE

Jean-Claude Juncker volvió a respaldar ayer a España en el conflicto catalán. :: t. SCHWARZ / afp/
Jean-Claude Juncker volvió a respaldar ayer a España en el conflicto catalán. :: t. SCHWARZ / afp

El presidente de la Comisión rechaza una mediación y desvela que hace tiempo que pidió a Rajoy que mantuviese esta crisis bajo control

ADOLFO LORENTE BRUSELAS.

Lo ha dicho en francés, en inglés y, ayer, en alemán, que es como se lanzan los mensajes contundentes en esta Europa. El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, volvió a hablar de Cataluña para confesarse «muy preocupado», para desvelar que hace tiempo que le ha pedido a Mariano Rajoy que encauce el problema y, sobre todo, para lanzar el que quizá haya sido el mensaje más contundente hasta la fecha sobre el desafío independentista. Primero, advirtió de que no habrá mediación europea, como ha solicitado la Generalitat; y segundo, subrayó que Bruselas jamás permitirán la independencia para evitar un peligroso efectó dominó. Lo dijo en alemán, una lengua seca y tajante. El idioma de las crisis.

«Si permitimos, y no depende de nosotros, que Cataluña se separe, otros lo harían también, y no me gustaría. No me gustaría que dentro de 15 años la Unión Europea estuviera formada por 98 Estados. Es relativamente difícil con 28, no será más fácil con 27, pero con 98 creo que sería imposible», zanjó. Dicho de otro modo: el club comunitario nunca permitirá que Cataluña se convierta en el precedente que encienda la mecha de otros sececionismos a lo largo del Viejo Continente. Y menos así, a las bravas, saltándose la Constitución de un país socio y, por ende, vulnerado los Tratados europeos.

Es la tercera vez que Juncker habla de Cataluña en el último mes. La primera y más polémica fue el 14 de septiembre durante una entrevista con 'youtubers' concedida a 'Euronews'. Situó a una Cataluña independiente fuera de la UE, pero un desliz sobre el referéndum del 1-O fue aprovechado por el bloque soberanista para 'vender' que el presidente de la Comisión aceptaría el resultado del plebiscito ilegal. El lío generado fue mayúsculo y esto, a Juncker, que es perro viejo, no se olvida. Tanto, que cuando ayer iba a hablar del tema, señaló que iba a hacerlo en alemán para que no le entendiesen en Cataluña.

Después de aquel día, volvió a hablar en la cumbre de Tallín (Estonia) del 29 de septiembre para reiterar su posición y recordar que es «un asunto interno» español. Un mantra que se repite hasta la saciedad. Y ayer, 13 de octubre, volvió a pronunciarse. Fue algo así como 'voy a explicarlo muy clarito a ver si ya no vuelven a preguntarme'. Lo hizo desde su Luxembugo natal, donde protagonizó un diálogo con estudiantes universitarios.

«Muy preocupado»

Lanzó varios mensajes. Comenzó dando otro toque de atención a Rajoy desvelando que le pidió «hace algún tiempo que llevase a cabo iniciativas para que la situación no se descontrolase». «Algo se ha hecho, pero otras no», admitió antes de reconocer que «estoy muy preocupado por el hecho de que vivir en algunas comunidades se ha vuelto tan difícil y arduo que todo el mundo intentará en algún momento recordar su identidad de una forma en la que no pueda ser asociada a otras identidades». Y lo dice un ferviente defensor de las naciones europeas dentro de los Estados, como ayer reiteró.

El gran titular eran tan esperado como evidente. La integridad de los Estados miembros esta consagrada en el Artículo 4 de los Tratados y ayer, Juncker se limitó a traducirlo al lenguaje llano. «Si permitimos que Cataluña se separe, otros lo harían también, y no me gustaría. No me gustaría que dentro de 15 años la UE estuviera formada por 98 Estados», zanjó. En la Unión Europea, en el club, mandan sus 28 socios y estos no están dispuestos a permitir que se rediseñen las fronteras.

Respecto a la mediación, descartó por completo esta opción porque Bruselas sólo puede hacerlo entre Estados. «Recibimos peticiones de todas las partes del mundo diciendo que Juncker debería mediar. Y no. Si la Comisión o el presidente Donald Tusk (Consejo Europeo) lo hicieran, provocaría serias disrupciones en la Unión Europea. Y es por eso que no podemos y no debemos mediar», dijo.

Por otra parte, la Comisión Europea desveló ayer que Juncker se reunirá el jueves de la semana que viene con el secretario general de los socialistas españoles, que estará en Bruselas para reunirse con sus colegas europeos en el marco de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno. Y aquí, no parace casual que el miércoles pasado, el Colegio de Comisarios mostrase su total apoyo a «todas las fuerzas políticas que están trabajando por una solución dentro del marco de la Constitución española».

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