El juez del Supremo mantiene en prisión a Forn por la «actitud» de Puigdemont

Llarena no premia la renuncia al escaño del exconsejero de Interior y destaca la «incerteza» de que la «voluntad política mayoritaria» cumpla la ley

MATEO BALÍN

madrid. El juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, denegó ayer la excarcelación solicitada por el exconsejero catalán de Interior Joaquim Forn, en prisión provisional desde el pasado 2 de noviembre. El magistrado estimó que persiste el riesgo de reiteración delictiva del investigado pese a que haya renunciado al acta de diputado que obtuvo en las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre.

En un auto, el instructor de la causa contra el 'procés' expuso dos factores para apreciar el riesgo de volver a delinquir, uno de los presupuestos necesarios para decretar la prisión preventiva: «La incerteza que existe de que la voluntad política mayoritaria sea respetar el orden legal para lograr la aspiración de independencia que aún hoy comparte» Forn, y «la todavía cercana determinación con la que el éste condujo su grave actuación delictiva», aún cuando sus aportaciones tengan que ser necesariamente ajenas a la actividad parlamentaria a la que ha renunciado.

El juez consideró que la instrucción hasta ahora realizada confirma la eventual responsabilidad del exconsejero de Interior en la «inactividad» de los 17.000 agentes de los Mossos d'Esquadra a su cargo ante la convocatoria del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Asimismo, destacó en especial el testimonio en el Supremo del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, coordinador del dispositivo, que describió en su testifical de ayer una actuación policial contraria al cumplimiento de la orden de impedir la celebración de la consulta ilegal. Una actuación, la de Forn, «que estuvo siempre orientada a aparentar una voluntad de cumplimiento de las decisiones judiciales, pero poniendo en marcha un plan que impedía su observancia».

El agravante PDeCAT

Llarena recuerda además que el nombramiento de Forn se produjo tras una crisis de gobierno que, como los consejeros cesados reconocieron, vino propiciada por el rechazo de los depuestos a una estrategia unilateral de Cataluña.

El auto concluye que, en este momento de la instrucción, existe un conjunto de elementos que apuntan a que desde el poder político, ejercido por el investigado, se aprovechó el dominio orgánico y funcional sobre el cuerpo de agentes para conducir las actuaciones policiales al éxito del referéndum del que dependía la declaración de independencia, en vez de al cumplimiento de las muchas resoluciones judiciales dictadas para salvaguardar el orden constitucional y legal.

Al analizar el riesgo de reiteración delictiva, el juez señala que la ideología de Forn, perteneciente al PDeCAT, el partido de Carles Puigdemont, coexiste con un contexto político en el que no hay certeza de que haya desaparecido la intención de alcanzar la independencia¡ de Cataluña, existiendo todavía sectores que defienden explícitamente que debe conseguirse inmediatamente.

«Precisamente, esa última actitud es la que sostiene quien otorgó en su día la confianza al señor Forn (en referencia a Puigdemont) para que fuera consejero de Interior y que encabezó la lista electoral en la que el investigado decidió integrarse hace escasas semanas», destaca.

Desde su perfil en redes sociales, Puigdemont replicó que «el argumento para mantener a Forn en prisión es una violación escandalosa de los derechos civiles y políticos»y hace de la prisión preventiva «un mecanismo de secuestro y coacción de ideas legítimas y democráticas, que Joaquim ha practicado de manera pacífica y respetuosa».

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