Un juez alemán decide hoy si deja en prisión a Puigdemont mientras se tramita su entrega

Carles Puigdemont./
Carles Puigdemont.

El expresidente fue arrestado ayer en un área de servicio germana procedente de Dinamarca tras la información del CNI

MATEO BALÍN MADRID.

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont comparecerá hoy ante un juez de la región alemana de Schleswig-Holstein, al norte del país, después de ser detenido ayer por la mañana por la policía germana en un área de servicio de la autopista A-7, a 35 kilómetros de la frontera danesa cuando regresaba a su residencia de Waterloo procedente de Helsinki (Finlandia).

Puigdemont salió de forma precipitada de este país el viernes por la noche después de que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, instructor de la causa del 'procés', reactivara la orden europea de detención y entrega (OEDE) contra seis procesados en rebeldía por delitos de rebelión y/o malversación de caudales públicos y desobediencia.

Pese a los intentos de distraer la atención por parte de uno de sus abogado, Jaume Alonso-Cuevillas, o del diputado liberal finlandés Mikko Kärnä, anfitrión de Puigdemont en un seminario la semana pasada en Helsinki, quienes transmitieron informaciones confusas sobre su paradero, varios agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) seguían los pasos del expresidente desde Finlandia, según fuentes policiales. En concreto, monitorizaron los más de 1.500 kilómetros que separan Helsinki de la gasolinera de la localidad alemana de Schuby, donde agentes de la Policía Federal de lo Criminal (BKA) interceptaron a las 11:19 horas la Renault Espace con matrícula belga que transportaba a cuatro personas, entre ellos a Puigdemont.

El periplo comenzó en el puerto de la capital finlandesa, donde un ferry les trasladó a Estocolmo (Suecia). Luego cruzaron el país de norte a sur hasta Copenhague (Dinamarca) por el puente de Oresund y por la mañana entraron a Alemania por la autopista A-7 en dirección a Hamburgo.

Casi siete horas y 720 kilómetros separaban al expresidente catalán de su residencia de Waterloo cuando fue detenido mientras repostaban en la estación de servicio 'La Petit Bistro' de Aral Grünwetterbach. La Comisaria General de Información de la Policía Nacional, en concreto la División de Cooperación Internacional, también ha colaborado con la BKA alemana, pero el peso del seguimiento lo ha hecho el CNI, que «ha dedicado tiempo y esfuerzo» según fuentes operativas de los servicios de inteligencia. Se estima que una docena de agentes han podido participar en la operación, algunos sobre el terreno, con apoyo de sus homólogos alemanes.

«Era consciente del riesgo»

La policía alemana trasladó al detenido a los calabozos del centro de internamiento de Neumünster, a 65 kilómetros de Schuby, según Uwe Keller, portavoz de la Policía de lo Criminal en Kiel, capital de Schleswig-Holstein. Posteriormente, la Fiscalía General de este Estado federado confirmó que ya tramitaba la OEDE española con información sobre los indicios de criminalidad contra Puigdemont y su procesamiento por presunta rebelión y malversación de caudales públicos.

La comparecencia de hoy ante el juez tiene por objeto «verificar la identidad de la persona detenida» y luego un tribunal deberá decidir si acaba en prisión provisional por riesgo de fuga mientras se tramita la euroorden (una media de 47 días). De lo contrario, quedaría en libertad provisional con medidas cautelares o sin ellas, tal y como ocurrió cuando compareció ante las autoridades belgas en noviembre pasado, antes de que Llarena decidiera retirar la OEDE firmada por su compañera de la Audiencia Nacional Carmen Lamela a la espera de acumular más indicios.

En la vista de hoy la Fiscalía general del estado alemán preguntará al procesado si quiere o no ser entregado a España. Lo lógico es que diga que no, ya que ayer su abogado Alonso-Cuevillas, el mismo que el sábado garantizó a la policía finlandesa que se entregaría allí y horas después movilizó a las autoridades belgas, dio algunas claves sobre la defensa de su cliente en Alemania. «El sistema judicial español es muy garantista, pero en este proceso las garantías no se están produciendo y nosotros tendremos que poner en evidencia la politización del proceso (para que la justicia rechacen la OEDE)», indicó.

En declaraciones en RAC-1, el letrado señaló además Puigdemont era «perfectamente consciente» de los «riesgos» que asumía en sus viajes por distintos países de Europa, aunque prefirió dar prioridad a «internacionalizar el conflicto» catalán a la seguridad que, en principio, tenía si permanecía en Bruselas. «Ha sido muy consciente en todo momento». Sin embargo, la estrategia del expresidente de llegar a su refugio belga y entregarse a las autoridades convencido de que este país es más favorable para su causa quedó ayer anulada en una gasolinera alemana. La policía le estaba esperando a 720 kilómetros de su casa de Waterloo.

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