La joven de Susqueda recibió un disparo en la cabeza

Los Mossos retiran los cadáveres del agua. :: David Borrat / efe

La autopsia confirma las sospechas de la Policía: que ambos murieron de forma violenta y fueron lanzados al pantano para ocultar el crimen

R. C.

BARCELONA. Un disparo en la cabeza, y heridas de bala y cuchillo. Son las causas más probables de la muerte de Paula Mas y Marc Hernández, la pareja encontrada el martes en las aguas turbias del pantano de Susqueda (Gerona) tras 33 días desaparecidos. Así lo determinan las primeras investigaciones policiales y el resultado de la autopsia realizado a los dos jóvenes, de 21 y 23 años, y desvelado ayer.

El informe forense confirma las sospechas de los Mossos d'Esquadra, que ambos murieron de forma violenta y que más tarde fueron lanzados al agua para ocultar el crimen. El cadáver de la mujer presenta un disparo de bala en la cabeza, que puede ser de pistola o escopeta, mientras que el del hombre muestra heridas en el tórax, que podrían corresponder a un ataque con un objeto contundente o arma blanca.

Las heridas concuerdan, además, con el testimonio de un testigo que aseguró a los investigadores que el mismo día de la desapareción de Paula y Marc, el 24 de agosto, escuchó gritos y disparos en el pantano de Susqueda. Según explicó, oyó una ráfaga de tres o cuatro disparos, luego un grito de desesperación y, tras éste, un último disparo.

Un testigo escuchó gritos y disparos en la zona el mismo día en que ambos jóvenes desaparecieron

La secuencia podría cuadrar con el asesinato de los dos jóvenes.Los agentes creen que se usó más de un tipo de arma para atacar a la pareja y que, al menos, serían dos los criminales que acabaron con sus vidas y que intentaron que los cadáveres desaparecieran bajo el agua, con mochilas llenas de piedras.

Lo que no han podido confirmar los forenses son la identidad de los dos cuerpos debido al desgaste que presentan las huellas dactilares tras más de un mes sumergidos en el agua. Tendrán que realizarles pruebas de ADN, aunque todos los indicios, incluido su aspecto externo, coinciden con el de los dos jóvenes y los agentes no tienen ninguna duda de que se trata de Paula y Marc.

La unidad acuática de los Mossos encontró los cadáveres el pasado martes poco antes del mediodía. Los dos cuerpos aparecieron desnudos, uno flotando en el agua y el otro sobre una pared del pantano, posiblemente a causa de un descenso del nivel del embalse al término del verano. El primer cuerpo que localizaron fue el del joven. Estaba completamente desnudo y flotaba no demasiado lejos de una orilla del embalse.

El cuerpo de la chica estaba sobre una de las paredes del embalse, lo que lleva a los investigadores a sospechar que a la joven también le pusieron una mochila con piedras, pero que se le soltó. Ahora, los investigadores tratan de localizar la ropa que vestían las víctimas y las armas con las que se cometieron los crímenes para contar con nuevos datos que permitan dar con los asesinos.

Los dos jóvenes se encontraban de vacaciones en el momento de la desaparición y tenían previsto visitar Tamariu, en Palafrugell (Gerona), y el Montseny, así como hacer una excursión en un kayak, por el pantano de Susqueda. Esa embarcación también se encontró en el agua medio desinflada, al igual que el coche en que viajaban, después de que se les hubiese visto por última vez en un restaurante próximo después de una extracción de un cajero automático de La Cellera de Ter.

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