Un joven mata a cuchilladas a sus padres y a su abuelo en Tenerife

M. SÁIZ-PARDO

Madrid. Un joven de 23 años asesinó a cuchilladas la madrugada de ayer a sus padres adoptivos y a su abuelo en el municipio tinerfeño de Arona. El agresor, que acabó confesando ante la Guardia Civil, aseguró en un principio que el crimen había sido cometido por una persona que había asaltado el domicilio familiar. Sus incongruencias, de inmediato, hicieron sospechar a los agentes, que todavía investigan el móvil de este triple homicidio que ha conmocionado la isla. Según revelaron fuentes de la investigación, fue el propio asesino, R.O.M., el que a las 5:20 horas de la madrugada, en un evidente estado de nerviosismo, llamó a la Policía Local de Arona para denunciar que se había encontrado muertos en su domicilio de una finca agrícola de Guaza, en el sur de la isla, a sus padres -C.N.M.M., una profesora de 59 años, y A.O.R., de 68, un conocido empresario de la zona de Los Cristianos- además de a su abuelo materno, L.M.L., un empresario del sector platanero de 87 años, propietario de una gran plantación en Tenerife.

La Guardia Civil se hizo inmediatamente cargo de la investigación. Llevó al joven a la inspección ocular de la escena del crimen. Desde el principio, según los investigadores, R.O.M comenzó a relatar de forma «incongruente» y con múltiples «contradicciones» los hechos. Las explicaciones no convencieron en absoluto a los funcionarios, que trasladaron al asesino a dependencias policiales. Fue entonces, tras ser informado de que su situación legal pasaba de testigo a detenido por el triple homicidio, cuando se derrumbó y confesó.

La Guardia Civil, por el momento, no descarta ningún móvil, aunque apunta la posibilidad de que el triple asesinato tenga una motivación económica, ya que no se conocían desavenencias, al menos notables, entre los padres y el abuelo con el hijo adoptivo. El titular del Juzgado de Guardia ha decretado el secreto de las actuaciones.

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