Investigan a Camps, Cotino y un obispo por los contratos de la visita papal

El juzgado de Valencia encausa a los miembros de la fundación creada para organizar el macroevento de 2006 que costó 22 millones

MATEO BALÍN MADRID.

Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana entre 2003 y 2011, conoció ayer una nueva investigación judicial tras las dos causas abiertas por la gestión de los derechos y la construcción del circuito de Fórmula 1 en la ciudad de Valencia. En este caso fue por una pieza separada del 'caso Gürtel', la relacionada con los contratos de la fundación creada para la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en julio de 2006.

Además de Camps, presidente de honor de aquella fundación, el Juzgado de Instrucción número cinco valenciano imputó delitos de prevaricación, falsedad documental y malversación de caudales públicos a otras nueve personas. Todas ellas relacionadas con el patronato organizador como el exvicepresidente de la Generalitat Víctor Campos; el expresidente de Las Cortes Juan Cotino; al presidente de la Fundación, el obispo auxiliar de Valencia Esteban Escudero; el representante legal y la secretaria general de la misma, Francisco Javier Jiménez y Henar Moliner; y dos miembros del patronato: el secretario del Arzobispado Antonio Ramón Corbí y Enrique Pérez Boada, exdirector del Instituto Valenciano de Finanzas.

Tras pasar más de año y medio desde la inhibición del juez instructor de la Audiencia Nacional José de la Mata, el juzgado valenciano puso ayer bajo sospecha el grueso de los contratos firmados por Fundación V Encuentro Mundial de las Familias para este macroevento religioso, cuyas previsiones de asistencia (dos millones de peregrinos) se quedaron por debajo aunque el gasto final se elevó a 22 millones de euros.

La causa, abierta en julio de 2016, investiga si esas adjudicaciones se realizaron sin respetar las normas generales de contratación, sin concurso ni concurrencia pública. A estas diligencias se unió una pieza separada desgajada del 'caso Vaersa' (empresa pública de la Generalitat) que se investigaba en el Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, por lo que también serán llamados a declarar como investigados dos exdirectores de Vaersa, Enrique Simón y Felipe Espinosa.

Cotino, «elemento nuclear»

El juez De la Mata, instructor del 'caso Gürtel' en la Audiencia, ya destacó en 2016 el papel central que tuvo Cotino en los contratos de la fundación. El ex director general de la Policía en el Gobierno de Aznar fue un «elemento nuclear» para que una empresa pantalla del grupo de Francisco Correa se llevara el suministro audiovisual de la visita del Papa y, además, participó «activamente» en el reparto de contratos para otros servicios del evento.

Para promover, organizar y apoyar estos fastos se creó una fundación en 2005 en la que estaban representados la Generalitat, el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación y el Arzobispado. Según las pesquisas, desde la constitución de la fundación en enero de 2005 hasta finales de febrero de 2006 no consta que el patronato tuviera alguna reunión. Durante ese periodo previo a la visita papal, las decisiones y acuerdos acerca de la organización y contratación de servicios «se tomaron en un grupo de naturaleza irregular autodenominado 'grupo de trabajo'».

Pese a no tener ninguna responsabilidad en el patronato, Cotino asistió a ocho encuentros preliminares entre 2005 y 2006, tal y como adelantó este periódico en mayo de 2016. Allí no solo se negoció el ya judicializado contrato con el ente Radiotelevisión Valenciana (7,5 millones), también se acordó la contratación y venta de mochilas y otros utensilios religiosos o espectáculos como un concierto del Il Divo.

Los patronos encargaron a Cronosport S. L. casi medio millón de mochilas del peregrino por 3,46 millones que incluían un lote de artículos: gorra, abanico, camiseta, plano, banderita y chapa. Y ya sin Cotino en el 'grupo de trabajo', la entidad contrató con Acciona cerca de 7.000 urinarios portátiles por 2,65 millones. A cambio, la compañía de servicios se comprometió a donar 550.000 euros. En los gastos también se incluyó la confección de 900 casullas y 500 mitras por 84.500 euros y la compra de una réplica del Santo Cáliz por 6.055 euros.

Finalmente, para el evento religioso se destinó 1,3 millones, 1,2 millones al alojamiento de autoridades, un millón a la producción audiovisual, 1,2 a medios técnicos, 4,1 a infraestructuras y 7,7 a publicidad.

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