Los inversores contienen la presión sobre la deuda española

La prima de riesgo se relaja tras el repunte inicial y vuelve a niveles previos al 1-O, al igual que el bono a diez años

D. V.

madrid. La montaña rusa en que se ha convertido la Bolsa española en las últimas semanas también ha tenido su repercusión en el mercado de deuda. Sin embargo, tras un repunte inicial justo después del referéndum ilegal, los inversores han mostrado, de momento, su confianza en la economía española y tanto la prima de riesgo como el bono de deuda a diez años -la principal referencia- han regresado a niveles similares a los existentes antes del 1-O. Sin embargo, lo que ha demostrado la situación de estos días es que la volatilidad de estos índices será la norma durante un futuro próximo.

La prima de riesgo se situó el 29 de septiembre -en la última sesión antes del referéndum ilegal- en los 116 puntos. En los días posteriores, según aumentaba la tensión en las calles y en las instituciones, este índice se disparó hasta alcanzar los 132 enteros el 4 de octubre. Es decir, el mismo día que el Ibex sufría la mayor pérdida desde el 'brexit' y las primeras grandes empresas catalanas (los bancos) se vieron obligados a anunciar su cambio de sede. A partir de ese momento, la presión de los inversores sobre la deuda española se relajó y el pasado viernes la prima de riesgo se situó al cierre de la sesión en los 119 puntos.

Algo similar ocurrió con el bono de deuda a diez años en el mercado secundario. Antes del 1-O la rentabilidad exigida era de 1,64%. Llegó a alcanzar casi el 1,8% el 4 de octubre y desde entonces se ha moderado hasta volver a situarse en el nivel del 1,6%.

Sin embargo, a pesar de la contención que reflejan estas variables, lo cierto es que hay otros indicios que muestran un posible cambio de tendencia en la facilidad de financiación de la que ha disfrutado España en los últimos años. En este sentido destaca que en la última subasta de letras a seis y doce meses realizada esta semana los inversores pagaron menos al Tesoro Público por esas emisiones. Es decir, aunque los intereses siguieron siendo negativos y, por tanto, favorables a España, su importe fue inferior al de la emisión anterior.

Asimismo, en otra subasta realizada tras el referéndum ilegal con bonos a cinco años el interés exigido por los inversores fue el más alto desde marzo. Habrá que ver si esta tendencia alcista se mantiene y hasta cuándo dura la confianza de los inversores si el conflicto con la Generalitat se agrava las próximas semanas.

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