Interior teme una escalada de acoso contra los no nacionalistas

Zoido moviliza a todos los escoltas de la Guardia Civil en Cataluña, anula traslados fuera de la comunidad y envía a 250 antidisturbios a la Diada

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. El Ministerio del Interior y la Moncloa guardan absoluto secreto sobre cuáles serían sus movimientos si los Mossos d'Esquadra se niegan a acatar las órdenes de impedir que el 1 de octubre se celebre el referéndum declarado ilegal por el Constitucional. Pero el departamento que dirige Juan Ignacio Zoido ya ha empezado a hacer algunos movimientos ante el cariz cada vez más complicado que están tomando los acontecimientos y en previsión de que la situación de seguridad en Cataluña se deteriore antes, incluso, de la fecha de la consulta independentista.

El temor más acuciante de los expertos de Interior, según han reconocido responsables del Ministerio, es que la tensión social provocada por la prohibición del referéndum derive en una escalada de acoso contra dirigentes políticos no nacionalistas o personas significadas por su oposición a la independencia. Por ello, y en una decisión sin precedentes, las diferentes comandancias de la Guardia Civil en Cataluña enviaron el pasado 6 de septiembre, pocas horas antes de que el Parlament aprobara la ley del referéndum, una escrito con el aviso de «solicitud urgente» a todas los puestos y unidades del cuerpo en esa comunidad reclamando información de cuántos agentes destinados en esa autonomía tienen capacitación técnica como escoltas.

La comunicación, a la que ha tenido acceso este periódico, reza: «Se solicita de las unidades relación de personal que tenga titulación acreditada o formación en protección de personalidades». Todas las unidades del instituto armado tenían la orden de responder antes de las 14 horas del miércoles, por lo que Interior ya sabe cuántos de los 3.172 guardias civiles destinados a Cataluña y en situación de actividad (1.763 en Barcelona, 467 en Gerona, 373 en Lérida y 569 en Tarragona) pueden ser destinados en un momento de emergencia a funciones de escoltas si la tensión se dispara.

Se trata de una petición insólita, según admitieron fuentes del instituto armado, ya que los Mossos tienen unidades de escoltas que protegen a personalidades de todo tipo desde hace años, incluso en tiempos de la amenaza terrorista de ETA.

Pero el de los escoltas no es el único movimiento. El 5 de septiembre, el jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general de división Francisco Díaz Alcantud, y el director del cuerpo, José Manuel Holgado, ordenaron la suspensión inmediata de todos los traslados ya aceptados de los agentes del instituto armados fuera de Cataluña, así como los permisos por cambio de residencia.

«Singulares necesidades»

En la resolución, los mandos de Interior congelan la salida de efectivos entre el 11 de septiembre, fecha de la Diada, y el 11 de octubre, diez días después de la fecha del hipotético referéndum. La orden, a la que ha tenido acceso este periódico, no nombra específicamente la consulta ni la celebración del próximo lunes y justifica el bloqueo por las «singulares necesidades de servicio que concurren en esta zona» detectadas por el Mando de Operaciones Territoriales.

Según la Asociación Unificada de la Guardia Civil, el bloqueo de los traslados afecta a unos 200 funcionarios. El colectivo profesional ha denunciado que la fórmula elegida por Interior, la comisión de servicio no indemnizable, ha provocado importantes problemas a los funcionarios reclutados in extremis para continuar en Cataluña ante el órdago de los independentistas. Responsables del cuerpo, que recordaron que la Guardia Civil no tiene funciones de seguridad ciudadana en Cataluña, admitieron que la intención de la institución es tener el mayor número de efectivos disponibles por si Interior decidiera desplegarlos en algún momento durante esta crisis en funciones que no son las «habituales» en su labor.

Tampoco va a ser ordinario el operativo que ultima el Ministerio del Interior para proteger las sedes y edificios de las instituciones de la administración central el próximo lunes, con diversos actos para celebrar la Diada, además de la multitudinaria manifestación habitual. La Dirección General de la Policía comenzó ayer el envío a Cataluña de 250 miembros de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) de las bases de Valencia y Zaragoza. Este contingente se unirá a los 150 funcionarios de la UIP destinados en Barcelona, que habitualmente se ocupan de la gestión del centro de internamiento de extranjeros y de los controles de seguridad cerca de la frontera francesa y que el próximo lunes también se van a dedicar a la salvaguarda de los edificios del Estado.

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