El PNV insiste en que no pactará los presupuestos en este escenario

Si en un mes el Parlamento de Cataluña no elige a un presidente de la Generalitat, el Gobierno tiene difícil salvar su proyecto

P. DE LAS HERAS

Madrid. El Gobierno empezó la semana con optimismo sobre las posibilidades de lograr aprobar los Presupuestos Generales del Estado con los mismos socios que le ayudaron a sacar adelante las cuentas de 2017 -Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias-, pero la acabó ayer con una enorme incertidumbre. La intervención del juez Pablo Llarena y la CUP frustraron el viernes la investidura de Jordi Turull y alejaron la posibilidad de levantar el artículo 155 en Cataluña, requisito imprescindible de los nacionalistas vascos para reeditar el acuerdo.

En el Ejecutivo daban por hecho que no habría problema para investir al último candidato de Junts per Catalunya porque, aunque sobre él pesaba la imputación de delitos graves como la rebelión, permanecía en libertad desde el pasado 5 de diciembre, en el que el magistrado del Tribunal Supremo le tomó declaración por primera vez. Sabían que, en el medio plazo, había muchas posibilidades de que fuera procesado y quedara inhabilitado para el ejercicio de cargo público, pero calculaban que para entonces la legislatura ya habría echado a andar con un nuevo Gobierno de la Generalitat, lo que habría puesto fin a la intervención de la autonomía. Nada de eso ha ocurrido.

El escenario ahora vuelve a complicarse. Ciudadanos está más que dispuesto a dar su apoyo a los Presupuestos a cambio de una serie de contrapartidas (entre ellas una rebaja del IRPF); sobre todo, una vez la senadora popular investigada por el 'caso Púnica', Pilar Barreiro, ha anunciado que pasa al Grupo Mixto. Pero el PNV, que por lo demás no tendría ningún problema en volver a negociar con el ministro de Hacienda, insiste en que con el 155 activo no hay margen posible.

«Estamos en una situación de excepcionalidad política tal que hablar de presupuestos ahora -insistió este domingo el presidente del partido, Andoni Ortuzar, en una entrevista en el 'Diario Vasco'- no tendría mucho sentido. Ojalá se pudiera hablar, pero en estas condiciones es prácticamente imposible». El viernes Cristóbal Montoro, lanzó un mensaje a sus eventuales socios. «Estamos al límite y en ese límite respetamos las condiciones que están estableciéndonos antes de las negociaciones por parte de los diferentes grupos políticos. No las compartimos -dijo- pero las respetamos».

El Consejo de Ministros aprobará mañana las cuentas, que pasarán a tramitarse en el Congreso. Y a finales de abril tendrán que pasar el escollo clave de las enmiendas de totalidad.

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