Los independentistas vuelven a los escraches con el acoso a un camping de guardias civiles

M. S. P. MADRID.

Vuelven los escraches a las fuerzas de seguridad del Estado en Cataluña, que parecían haber casi desaparecido en las últimas semanas. Un centenar de personas se concentraron la noche del martes a las puertas del camping Isla Mateua de la localidad de l'Escala, en Girona, donde protagonizaron a partir de las 23:00 horas una sonora cacerolada como protesta por la llegada al municipio solo horas antes de un contingente de la Guardia Civil.

Los guardias, a los que no dejaron descansar, ya venían trasladados de otras localidades donde igualmente habían sido acosados por los vecinos. Los independentistas gritaron consignas como «fuera las fuerzas de ocupación» y varios conductores se unieron a la protesta con los cláxones de sus vehículos.

Se da la circunstancia de que este camping ya estuvo en el centro de la polémica el pasado 7 de julio, cuando en sus instalaciones se realizaron unas maniobras militares de exhibición, en las que también participaron efectivos de la Guardia Civil. Aquellos ejercicios provocaron que el dueño del establecimiento, Martín Guillen, concejal de CiU en l'Escala dimitiera de su cargo después de que su propio partido y otras formaciones independentistas le reprocharan el alquiler de sus instalaciones.

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