Iglesias y Colau convierten su asamblea prorreferéndum en una interpelación al PSOE

Manifestantes protestan ayer en Zaragoza contra el acto de Podemos. :: Toni Galán / EFE/
Manifestantes protestan ayer en Zaragoza contra el acto de Podemos. :: Toni Galán / EFE

El líder de Podemos y la alcaldesa de Barcelona invitan a Sánchez a pasarse de bando para formar un Gobierno «de unidad plurinacional»

R. C. ZARAGOZA.

La asamblea de parlamentarios y alcaldes convocada por Podemos y celebrada ayer en Zaragoza pretendía ser un acto de reivindicación del derecho de Cataluña a la secesión pero tanto Pablo Iglesias como Ada Colau lo reconvirtieron para intentar poner al PSOE en el disparadero. Uno y otra interpelaron a Pedro Sánchez por su decisión de apoyar sin fisuras la respuesta del Estado frente al intento del independentismo catalán de abrir un proceso de secesión y afearon su alineamiento con el Partido Popular.

«Necesitamos que el PSOE venga al campo plurinacional de la democracia. Compañero Sánchez, no caigas en la trampa de estar en frente con el PP -dijo Iglesias, en un mensaje directo al secretario general de los socialistas, durante su intervención en el pabellón deportivo Siglo XXI de la capital aragonesa- ; creo que muchos de tus votantes te lo están diciendo, no se puede construir la democracia con el partido de la corrupción y el autoritarismo».

El líder de la segunda fuerza nacional de izquierda volvió a desenterrar, de hecho, su propuesta de una moción de censura, a pesar de que ayer mismo Sánchez pareció enterrarla por completo en una entrevista en 'La Vanguardia' en la que ya afirma que su intención es ganar a Mariano Rajoy «en las urnas». La propuesta de Iglesias, también abrazada por Colau, necesitaría del concurso de los independentistas y eso es un problema para el PSOE pero no para Podemos. «Hace falta un nuevo Gobierno de unidad plurinacional y democrático que organice un referéndum en Cataluña», argumentó el dirigente de la formación morada.

En la misma línea, la alcaldesa de Barcelona -que gobierna el consistorio en coalición con el PSC- dedicó buena parte de su intervención al jefe de filas de los socialistas: «Sólo quiero decirle que la responsabilidad de Estado hoy es escuchar a Cataluña, no es alinearse con un Partito Popular 'bunkerizado' que está haciendo una escalada represiva sin precedentes», reprochó. «Por eso le digo al PSOE que hoy lo que tiene que hacer es escuchar el sentimiento mayoritario del 80% de los catalanes, que piden poder votar».

A la cumbre, de la que salió un manifiesto conjunto, acudieron 427 cargos (diputados, senadores, eurodiputados, alcaldes y vicealcaldes) de Podemos y sus alianzas y representantes de las fuerzas independentistas de Cataluña, PDeCAT y ERC, del PNV y de Geroa Bai que, no obstante, tuvieron un papel secundario. Además, del documento final a favor de un referéndum pactado y contra la «política de excepcionalidad y de represión» del Gobierno popular se desmarcó Esquerra, que considera ya superada la fase en la que había que buscar el aval del Estado a la consulta. El diputado Gabriel Rufián incluso se mofó de la asamblea en su cuenta de Twitter con una foto con la que poco menos que llamó a sus asistentes 'pagafantas'.

Altercados

Fue un acto largo que no estuvo exento de problemas. A la puerta del recinto se produjo una concentración en la que participó un centenar de personas que exhibieron banderas de España y pitaron e insultaron a los participantes. La presidenta de las Cortes de Aragón, la podemista Violeta Barba, se llevó incluso un buen golpe cuando le arrojaron una botella llena de agua. También un coche de TV3, la televisión autonómica de Cataluña, fue golpeado y resultó abollado.

En condiciones normales, la Policía habría podido actuar para evitar problemas pero en esta ocasión se vio superada, según aseguraron algunos de los organizadores, por la falta de efectivos, consecuencia de los refuerzos enviados a Cataluña. En un primer momento, la docena de agentes enviados al lugar cerraron el pabellón y pidieron a los participantes que no salieran. Acabado el acto, les conminaron a hacerlo por sus propios medios sin poder ofrecer asistencia. «Nos dice el Gobierno que no hay policías para proteger a cientos de cargos electos en Zaragoza -ironizó también a través de Twitter el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique-. Que están en Cataluña persiguiendo urnas».

«Hay 400 nazis ahí fuera y el Estado ha enviado a la policía que debería garantizar nuestra seguridad a reprimir la libertad de los catalanes. Este no es un Estado decente», se quejó también el diputado del PDeCAT Carles Campuzano. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, trató de pescar a río revuelto. «Años de movilizaciones en Catalunya con millones de personas y sin incidentes. Ejemplo de civismo y pacifismo. En cambio, hoy en Zaragoza...» escribió en la red social.

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