Iglesias aplica su 155 a Podem para frenar el acercamiento a Esquerra

Domènech e Iglesias se abrazan ayer durante un acto de Podemos. :: Chema Moya / efe/
Domènech e Iglesias se abrazan ayer durante un acto de Podemos. :: Chema Moya / efe

El secretario general fuerza una consulta a las bases ante la deriva de la dirección catalana hacia el independentismo

ANDER AZPIROZ

madrid. Las relaciones entre la dirección nacional de Podemos y la de Podem, la marca de la formación morada en Cataluña, estaban rotas desde el pasado verano y solo era cuestión de tiempo que una chispa volara el polvorín. Y ha saltado en cuanto ha asomado el debate de alianzas para las elecciones autonómicas.

De la mano de los comunes de Ada Colau, Podemos logró erigirse en primera fuerza en Cataluña en las dos últimas elecciones generales. A pesar de estos éxitos, la dirección de Podem que encabeza Albano Dante Fachín se ha resistido, en contra del criterio de Iglesias, a integrarse en Catalunya en Comú, la formación de la alcaldesa de Barcelona. No solo eso, también en contra del parecer de la ejecutiva nacional, Podem hizo campaña a favor de la participación en el referéndum unilateral del 1-0.

La gota que ha colmado el vaso han sido los movimientos de Fachín para forjar un frente común entre todas las fuerzas que abogan por el derecho a decidir, lo que incluye abrir consultas con Junts pel Sí e, incluso, con la CUP. Ante esta situación, y después de que voces como la de Juan Carlos Monedero pidieran la destitución de Fachín, la dirección nacional ha optado por imponer una consulta para que sean los inscritos quienes decidan los pactos. Se puede decir que se ha aplicado un artículo 155 a Podem, el mismo que Podemos se ha negado a apoyar contra la Generalitat.

El líder nacional recuerda que el partido no es independentista e invita a irse a Esquerra a quien sí lo sea

Iglesias acusó ayer al líder catalán de haber creado «alarma» al coquetear con los independentistas y recordó que, aunque la formación defiende una consulta legal y pactada, el camino tomado por el soberanismo «no es la opción de Podemos». «Son posiciones legítimas -añadió- pero que seguramente están más cerca de otras opciones políticas que de la nuestra», señaló antes de invitar a quien quiera a abandonar el partido y sumarse a Esquerra o la CUP. «Podemos no es independentista», zanjó.

La defensa que han hecho de Fachín algunos dirigentes secesionistas da fe de la buena sintonía que existe entre ambas partes. Junqueras firmó el sábado un artículo en 'El Punt Avui' en el que agradeció al líder de Podem «su compromiso inequívoco con la libertad y la justicia». El diputado de Esquerra Gabriel Rufián mandó ayer «un abrazo» a Fachín después de lamentar en referencia a Podemos que un partido que comparte tanto con el independentismo «se apunte a lo de censurar a gente digna con ideas legítimas».

Fachín, próximo a la corriente anticapitalista, nunca fue el preferido de Iglesias para dirigir al partido en Cataluña. De hecho, apoyó a otro candidato en las primarias de julio de 2016 para elegir al secretario general de Podem. Aún así, el actual líder se impuso al obtener 2.453 votos de los 6.927 emitidos.

Se comportó desde el principio como un verso libre, algo que no gusta en una dirección nacional que presume de la descentralización interna, pero que ha mantenido sonoros conflictos con aquellas direcciones regionales dominadas por corrientes criticas. La relación entre ambas partes fue a peor con el transcurso de los meses, hasta que, según reveló el pasado verano el propio Fachín, se le pidió la dimisión desde Madrid y se negó. Ahora, si la alianza con Catalunya en Comú se impone entre los inscritos su renuncia parece inevitable. O al menos eso se espera Iglesias.

Desmarque anticapitalista

A Pablo Iglesias se le acumulan los problemas internos a cuenta de Cataluña. A la intervención de Podem se suma el reconocimiento de la república catalana por parte de los anticapitalistas, la tercera familia en importancia dentro de la formación. Lo hicieron a través de un comunicado que, según valoró ayer el líder nacional, «está políticamente fuera de Podemos».

En la nota, el ala más radical del partido saludó a la nueva república catalana y defendió la apertura de un proceso constituyente frente a la «involución autoritaria» del Estado. Horas después, la corriente matizó su mensaje a través de Twitter: «Ante interpretaciones interesadas. No reconocemos ni dejamos de reconocer. Estamos contra el 155 y por el derecho a decidir de Cataluña».

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