Iceta dice ahora que su idea de indultar a los secesionistas es «prematura»

Miquel Iceta, ayer, durante un desayuno informativo organizado en Barcelona. :: Andreu Dalmau / efe/
Miquel Iceta, ayer, durante un desayuno informativo organizado en Barcelona. :: Andreu Dalmau / efe

El líder del PSC recula mientras Rajoy avisa de que el Gobierno es restrictivo en la concesión de perdón a dirigentes políticos

NURIA VEGA

madrid. Miquel Iceta matizó ayer su propuesta de que los dirigentes secesionistas sean indultados en caso de sentencia firme. A expensas de que concluya la instrucción, de que se abra o no juicio oral y, por lo tanto, sin saber si habrá fallo condenatorio, el líder del PSC admite que su planteamiento, que ha cosechado las críticas de todo el arco parlamentario catalán, es «prematuro». «Prefiero equivocarme buscando la reconciliación que acertar manteniendo las heridas abiertas», defendió en todo caso el candidato de los socialistas catalanes.

Iceta, que participó en Barcelona en un desayuno de Nueva Economía Fórum, advirtió aun así que su intención no es la de recular. «¿Yo he rectificado con el tema de los indultos? No. Yo he dicho que es verdad que hablar de indultos cuando no hay sentencia es prematuro. Eso no es rectificar, es tener los pies en el suelo», zanjó en un debate que se ha vuelto resbaladizo desde el ecuador de la campaña.

El PSOE había optado ya por tomar cierta distancia y manifestar su respeto por los mensajes que decida lanzar Iceta como candidato y a título personal. La portavoz del partido en el Congreso, Margarita Robles, rebajó de hecho el jueves a propuesta meramente electoral la defensa de los indultos y subrayó que los socialistas -más aún ella como exmagistrada del Tribunal Supremo- confían en el trabajo de los jueces que investigan a los miembros cesados de la Generalitat y a los dirigentes de la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

Pero que la propuesta no generara grandes adhesiones en el PSOE, no significa que Iceta haya recibido presiones internas para graduar sus declaraciones. «Soy yo quien se presenta a presidente de la Generalitat -reivindicó el cabeza de lista del PSC- y los compromisos los asumo yo».

Tampoco ha encontrado complicidades en el bloque independentista, donde unos recelan de quien respaldó la aplicación del artículo 155 de la Constitución y otros entienden que hablar de indultos presupone la culpabilidad de los investigados. Es el caso de la secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, que descarta contemplar la solicitud de perdón. «Pensamos defendernos de unos delitos que son inexistentes», replicó ayer la número dos de Oriol Junqueras con su jefe de filas en prisión provisional.

«La quinta derivada»

Mientras tanto en el Gobierno no sólo consideran precipitado especular sobre escenarios futuros, sino que tachan de «inconveniente» el discurso de Iceta. El jefe del Ejecutivo ni tan siquiera quiso adentrarse en ese terreno. «Lo que no tiene ningún sentido cuando ni tan siquiera hay una resolución de los tribunales es estar ya en la quinta derivada», censuró Mariano Rajoy.

La decisión sobre la concesión de un indulto corresponde al Consejo de Ministros, después de que el Ministerio de Justicia haya revisado el informe preceptivo del tribunal sentenciador. Y aunque se trata de una potestad del Gobierno, el presidente advirtió ayer de que el Ejecutivo ha sido muy restrictivo con este tipo de medidas. «Mucho más en el caso de dirigentes políticos», replicó Rajoy en un aviso a navegantes al término del encuentro del Consejo Europeo de Bruselas.

Los indultos siempre han sido objeto de debate y el Gobierno está obligado desde la reforma del Código Penal en 2015 a remitir semestralmente al Congreso un informe sobre aquellos que han sido concedidos y los que han sido denegados. Cuando la subsecretaria de Justicia, Áurea Roldán, compareció en julio en la Cámara baja, el Ejecutivo había aceptado 20 de las 1.943 solicitudes. «Ninguna por corrupción política», insistió tras destacar que las cifras han ido bajando desde que en 2007 se otorgaron 521.

En el caso de los dirigentes secesionistas, la secretaria general del PP y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ni tan siquiera lo ve aceptable: «Trasladar que unos gobernantes que han incumplido la ley son de mejor condición que el resto de los ciudadanos es un mal mensaje que no comparto».

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