El Ibex supera la decepción por la no convocatoria electoral y cierra al alza

La Bolsa vivió un día convulso al disparar las ganancias ante unos posibles comicios en Cataluña y al final moderó la subida al 1,92%

D. VALERA MADRID.

La Bolsa vivió ayer una jornada de grandes vaivenes provocados por los cambiantes acontecimientos de Cataluña. Los mercados vivieron con sobresalto las noticias contradictorias que llegaban desde la Generalitat. Así, en un primer momento el Ibex subió con fuerza cuando la posibilidad de convocar elecciones autonómicas parecía inminente. Después se desinfló al escuchar por la tarde al presidente catalán, Carles Puigdemont, descartar esta opción. Sin embargo, pese a la decepción por comprobar que la crisis se prolonga y se adentra en un terreno desconocido como es la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución, el selectivo español logró salvar la sesión con una subida del 1,92%, lo que permitió situarse en los 10.347 puntos.

Paradójicamente, después de la montaña rusa, el Ibex fue el selectivo europeo que más escaló ayer. Quizás los inversores vieron con buenos ojos que Puigdemont tampoco proclamara, por el momento, la independencia unilateral. Sin duda, ayudó a mantener el signo positivo en el parqué la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener la compra de deuda, aunque con una importante reducción, pero durante más tiempo.

En cualquier caso, los inversores estuvieron en todo momento pendientes de la evolución de la crisis catalana, algo que se reflejó en el comportamiento del Ibex. Así, el indicador empezó prácticamente plano a la espera de nuevos movimientos en otro día clave. La primera reacción se produjo a mediodía cuando Puigdemont comunicó a los partidos independentistas su intención de convocar elecciones autonómicas. La Bolsa tomó con entusiasmo esa posibilidad y el índice repuntó por encima del 2,6%. De esta forma, los inversores mostraron su preferencia por unos comicios como posible salida a la crisis.

Draghi admite que «sigue con atención» la crisis porque tiene una importancia «significativa»

Sin embargo, ese ánimo optimista sufrió un primer frenazo cuando el presidente de la Generalitat canceló la comparecencia en la que, supuestamente, iba a anunciar las elecciones. El temor de los inversores se hizo más patente cuando Puigdemont descartó los comicios, lo que se reflejó en una significativa moderación del avance bursátil, que apenas superó el 1%. Sin embargo, en los últimos minutos de la sesión volvió la tranquilidad a la espera de que el Parlamento catalán pueda votar la declaración de independencia hoy.

La mayoría de las compañías cerraron en positivo. Colonial, una de las empresas que han trasladado su sede social fuera de Cataluña a raíz del aumento de la inestabilidad desde el referéndum ilegal del 1 de octubre, fue el valor que encabezó las ganancias con un incremento del 4,45%. Le siguieron en la revalorización Siemens Gamesa (4,24%), Mapfre (3,41%), Ferrovial (3,23%) y Banco Santander (3,21%). También Sabadell, otra de las grandes firmas que han cambiado su sede social y fiscal a otra comunidad autónoma, avanzó ayer un 3,15%. La otra gran entidad financiera de origen catalán, CaixaBank, aumentó el 1,75%.

Por contra, los únicos valores que cerraron con pérdidas fueron Dia, que se dejó un 3,91%, Acerinox (-1,94%), Acciona (-0,26%) y Telefónica, que bajó un 0,55% tras la presentación de sus cuentas trimestrales. De esta forma, el Ibex logró cerrar con una subida superior al resto de grandes bolsas europeas. De hecho, el CAC 40 francés se revalorizó un 1,5%; el Dax alemán un 1,39% y el EuroStoxx50 un 1,27%.

Vigilancia del BCE

Las fluctuaciones fueron similares en el mercado de deuda. En concreto, la prima de riesgo española cayó con fuerza a media mañana, cuando las elecciones autonómicas parecían estar cerca de convocarse. En ese momento, la prima de riesgo descendió un 5% y se situó en los 110 puntos. Tras la decepción de la declaración institucional de Puigdemont, su valor se incrementó ligeramente hasta los 112 puntos. Por su parte, el bono a 10 años -el principal referente de deuda- se mantuvo con una rentabilidad del 1,5%.

Los ecos de la crisis de Cataluña y su impacto en la economía española y también europea llegaron ayer hasta el Consejo de Gobierno del BCE en Fráncfort. Allí, el presidente el organismo, Mario Draghi, reconoció que sigue con «atención» los acontecimientos. «La importancia de lo que ocurre es significativa», señaló.

Sin embargo, Draghi quiso mandar un mensaje de tranquilidad al considerar que todavía es «prematuro» afirmar que la incertidumbre que se vive en Cataluña puede suponer un riesgo para la economía europea. En cualquier caso, el FMI sí señaló en su último informe a los movimientos independentistas como un elemento de riesgo para la economía española y, por ende, europea.

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