La Guardia Civil irrumpe en una comisaría de los Mossos en busca de pruebas del 1-O

Entrada de la comisaría central de los Mossos d'Esquadra en Lérida. :: Adrià Ropero / efe/
Entrada de la comisaría central de los Mossos d'Esquadra en Lérida. :: Adrià Ropero / efe

Los agentes se llevan todas las grabaciones de la centralita y el contenido de los móviles de dos de los mandos

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. Las investigaciones por la supuesta «inacción» de los Mossos d'Esquadra para impedir las votaciones del 1-O se multiplican por buena parte de la geografía catalana. Efectivos del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la misma unidad que puso contra las cuerdas a la Generalitat bloqueando todo su aparato tecnológico con el que pretendía dar apoyo al referéndum, irrumpieron ayer en la comisaría del cuerpo autonómico de la región policial de Ponent, en Lérida, para reclamar por orden judicial varios archivos relacionados con la supuesta desobediencia de mossos de esa demarcación a las órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de impedir las votaciones el 1 de octubre.

Según informaron fuentes de la investigación, las diligencias fueron ordenadas por el Juzgado de Instrucción número 4 de Lérida. Las órdenes de los expertos de la UCO, que fueron acompañados de un letrado de la Administración de Justicia, eran acceder a la central de comunicaciones de la comisaría (conocida como «centralita de conferencias») y a sus archivos para incautarse de todas «las comunicaciones de radio en la región policial de Ponent», desde las últimas horas del sábado 30 de septiembre hasta las primeras horas de la mañana del lunes 2 de octubre.

Además, los funcionarios del instituto armado procedieron al volcado de todos los datos contenidos en los móviles de dos de los mandos de los Mossos de esa demarcación y un tercer agente del cuerpo autonómico que ejerció de coordinador durante el despliegue policial el 1-O. Las sospechas de la Guardia Civil, que han corroborado varios mossos, es que esos tres funcionarios llegaron a dar instrucciones por radio aquel domingo para limitarse a personarse en los colegios pero no proceder en ningún caso al desalojo de los centros que estaban ocupados.

Veintena

La investigación del instructor de Lérida, que permanece en secreto, es una de la veintena que diferentes juzgados catalanes mantienen abiertas contra los Mossos por su pasividad el 1-O a raíz de denuncias ciudadanas.

El pasado martes, una decena de agentes de la Guardia Civil registraron en la sede central del servicio de emergencias 112 de la Generalitat, en Reus (Tarragona), en busca de las comunicaciones internas de los Mossos d'Esquadra el 1-O por orden del juzgado único de primera instancia e instrucción de la localidad tarraconense de Gandesa, quien también ha abierto un procedimiento, que mantiene en secreto, tras las denuncias por la pasividad de los agentes autonómicos el día de la votación.

En ese edificio de Reus, que depende de la Consejería de Interior, hay copias de las comunicaciones de radio de todos los servicios de emergencias del Gobierno catalán: los Mossos d'Esquadra, los Bomberos, Protección Civil, el Sistema de Emergencias Médicas y el teléfono de emergencias 112.

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