La Guardia Civil identifica a los mossos que dirigieron el espionaje el 1-O

Los informes revelan que los agentes llegaron al «despropósito» de radiar en abierto matrículas de coches secretos de Interior

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

No solo sedición y desobediencia. Y no solo la cúpula de los Mossos, que el 1-O dio instrucciones a todos sus agentes para que no actuaran en los colegios electorales. La Guardia Civil ha recabado varios centenares de comunicaciones internas de radio del cuerpo autonómico durante la jornada del referéndum proscrito para intentar probar ante la Audiencia Nacional que también hubo un plan preconcebido para espiar de manera ilegal a los policías nacionales y a los guardias civiles desplegados en Cataluña. Y que los segundos escalones en la cadena de mando fueron imprescindibles en esa 'guerra sucia'.

Los informes remitidos por el Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica de la VII Zona de la Guardia Civil a la juez Carmen Lamela señalan ya a más de una veintena de mandos medios de los Mossos y patrulleros que participaron activamente en las labores de seguimiento ilegal a las fuerzas de seguridad del Estado.

La Guardia Civil propone que sean interrogados y los responsables de Interior ya advierten sobre su posible responsabilidad por varios delitos relacionados con el espionaje como la malversación de medios públicos para labores ilegales, la prevaricación de los mandos que ordenaron los seguimientos extrajudiciales y la revelación de secretos oficiales. Unos cargos que pueden acarrear varios años de inhabilitación e, incluso, cárcel en sus grados superiores.

Según recogen textualmente los atestados, «esta misión de espionaje llegó hasta el despropósito de comunicar en abierto por los canales de transmisión (de los Mossos) placas de matrículas reservadas de vehículos oficiales de la Policía y la Guardia Civil, con el peligro que esto supone en cuanto a que cualquier agente del cuerpo autonómico pudiera informar en otros foros no policiales de estos datos tan sensibles».

Los informes revelan que algunos operativos (como uno denominado Veler 4 en nombre clave) llegaron a estar ubicados desde el 30 de septiembre frente a la comisaría de Hospitalet para avisar de los movimientos de los agentes. Según los documentos, desde las 9:10 horas del 1-O, las radios de los Mossos se convirtieron en una narración en directo de los movimientos de los 'banderines' (nombre en clave que dieron a los guardias civiles) y los escudos (policías nacionales). El indicativo Veler 7 -apuntan los documentos- llegó a pasar por radio matriculas de coches camuflados de los policías. Veler 200, una patrulla de paisano de los Mossos, se dedicó a seguir a un convoy de policías nacionales y a enviar fotografías. Farga 120 destapó la presencia de otro vehículo de incógnito del Ministerio del Interior. Farga 100 llegó a hacer fotos a los coches camuflados, Agora 100 siguió a la Guardia Civil, Muga 0 o Farga 3 también radiaron en directo matrículas y movimientos... La lista es interminable, aunque la Guardia Civil la ha sistematizado para la Audiencia Nacional, señalando a los principales agentes implicados y, sobre todo, a los mandos intermedios que coordinaron el espionaje.

«Se constata que los movimientos de dotaciones de Policía y Guardia Civil son comunicados a la cadena de mando (de Mossos)», apuntan los informes. «Resulta sorprendente que existiese un plan que contemplase la utilización de patrullas policiales para vigilar y espiar las actuaciones y movimientos que realizaban la Policía y la Guardia Civil, colocando no solo patrullas en puntos fijos próximos a las comisarías y acuartelamientos, sino que además se ordenaron seguimientos con vehículos comerciales de paisano a los convoyes para saber a dónde se dirigían», concluyen los investigadores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos