La Guardia Civil acusa a la líder de ERC de participar en una decena de cumbres del 'procés'

Fue la encargada de movilizar a los alcaldes para conseguir la apertura del mayor número de colegios

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

La Guardia Civil, en sus últimos informes remitidos al Supremo, acusa a Marta Rovira de haber asistido entre marzo de 2015 y septiembre de 2016, junto a la cúpula independentista imputada, a una decena de cumbres en las que se diseñó y activó el 'procés' y se fijó la hoja de ruta que desembocó el pasado 1 de octubre con el referéndum. Además, la secretaria general de ERC tuvo un papel clave a la hora de movilizar los alcaldes para conseguir el día de la consulta que el mayor número de colegios estuvieran abiertos.

Ella fue la responsable, en nombre de ERC, de «suscribir» el 30 de marzo de 2015 la «hoja de ruta unitaria» hacia la independencia con la antigua Convergència. Casi todas las pruebas de cargo contra Rovira vienen de la famosa agenda Moleskine encontrada al ex secretario general del Departamento de Vicepresidencia y Economía de la Generalitat y mano derecha de Oriol Junqueras, Josep Maria Jové. El 23 de mayo de 2015, con el propio Junqueras, tomó parte en un encuentro en el que se fijó como prioridad «hacer realidad la república catalana en el marco de la UE» para lo cual pactaron «reforzar la red de complicidades internacionales».

El 21 de diciembre de 2015 se reunió para fijar las «tres leyes de estructura del Estado» catalán, pero quizás al encuentro más importante al que asistió Rovira fue el del 23 de febrero de 2016 con Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Artur Mas, Raül Romeva y Jordi Turull, entre otros, en el que se pactó poner en marcha las leyes de transitoriedad jurídica y de «proceso constituyente», además de acordar que habría una declaración de independencia, «elecciones constituyentes» y un «referéndum igualmente constituyente». Todo ello dirigido a la «desconexión». Rovira insistió en ese encuentro ampliar al máximo el «consenso» para lograr la independencia.

Las conversaciones pinchadas a Jové el pasado verano también revelan el papel trascendental que Rovira tuvo en la infraestructura de la consulta ilegal. Al menos cinco conversaciones intervenidas dan cuenta de las gestiones de la líder de ERC para conseguir que el mayor número de colegios estuvieran abiertos el 1-O. Las llamadas también le relacionan con la logística del referéndum. Jové, según la Guardia Civil, «rindió cuentas» a Rovira sobre la operación para ocultar en unos locales de la localidad barcelonsea de Bigues i Riells abundante material electoral para la consulta proscrita.

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