El Gobierno veta un homenaje a Díez Usabiaga que sí consiente la Audiencia Nacional

El exlíder del sindicato de la izquierda abertzale abandona la prisión tras cumplir una pena de seis años por intentar reconstruir Batasuna

R. C. SAN SEBASTIÁN

Este jueves quedará en libertad Rafael Díez Usabiaga. El exsecretario general de LAB, sindicato de la izquierda abertzale, es el último de los cinco condenados por el 'caso Bateragune', el intento de reconstituir la ilegalizada Batasuna, que aún permanecía en prisión. Fue penado en septiembre de 2011 junto a Arnaldo Otegi por un delito de pertenencia a organización terrorista, ambos en grado de dirigentes, a diez años de prisión, inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo e inhabilitación para el empleo de cargo público. Después, el Tribunal Supremo rebajó la condena a seis años y medio de cárcel al considerarles integrantes, y no dirigentes, de ETA. El exlíder sindical ha sido el último en cumplir su condena porque pasó 17 meses en prisión provisional con una licencia para cuidar de su madre enferma.

Díez Usabiaga saldrá de la cárcel de El Dueso (Santoña, Cantabria) a las 8:00 horas. A las puertas del centro penitenciario estaba previsto un homenaje que iría seguido de otro ya en el País Vasco, concretamente en la localidad guipuzcoana de Lasarte. Ambos actos estuvieron en el aire durante todo el día de ayer y finalmente el primero no podrá realizarse y el segundo sí, aunque con una parada intermedia en Vizcaya.

El conflicto sobre los permisos de ambas concentraciones estaba servido con antelación. A media mañana de ayer la Delegación del Gobierno en Cantabria prohibió el homenaje en su territorio. El motivo, «incumplimiento del plazo que exige la ley para comunicar este tipo de actos». Pocas horas después se pronunciaba la Audiencia Nacional, a través del juez Fernando Andreu, acordando no vetar ninguno de los actos de recibimiento. El juez sobresee el procedimiento después de que la asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT) solicitara la prohibición de ambos homenajes, el de las 8:00 ante las puertas de la cárcel y el anunciado en Lasarte a las 19:30.

En el auto, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional razona que deberá ser la Consejería de Interior del Gobierno Vasco la que decida si las convocatorias anunciadas se ajustan a la normativa para su celebración o no y añade que a la jurisdicción penal compete solo la persecución y el castigo de los hechos penales «una vez estos se han producido».

Andreu responde a la asociación -que pidió la prohibición del homenaje al entender que los hechos podrían ser constitutivos de delito de enaltecimiento del terrorismo- que en derecho no puede actuarse con carácter preventivo porque ello implicaría asociar consecuencias jurídicas que limitan derechos. El principio de intervención se aplicaría en situaciones que «causen un daño relevante o ponga en peligro bienes jurídicos esenciales».

Cambia el recibimiento

Ante tales decisiones, LAB decidió suspender la concentración en Cantabria y la sustituyó por un acto en Muskiz (Vizcaya) a media mañana. El sindicato explicó en un comunicado que en todo caso «familiares, amigos, compañeros y todo aquel que quiera compartir este momento» esperarán a las puertas de la prisión la salida de Díez Usabiaga.

Una vez que salga de la prisión, los asistentes se desplazarán hacia el País Vasco y pararán en Muskiz, el primer pueblo tras cruzar el límite con Cantabria, para celebrar allí un acto a las 11:45 horas «por la libertad de expresión y la vuelta a casa de todos los presos vascos». Por último, se mantiene el acto convocado a las 19:30 horas en Lasarte, su localidad de origen.

LAB denunció en su nota que no ha tenido posibilidad material de presentar un recurso contra la prohibición, lo que «abunda en el abuso e indefensión que genera» esta medida. A su juicio, este caso demuestra el «carácter antidemocrático y liberticida» del «Reino de España». La prohibición del acto de Cantabria fue calificada por Arnaldo Otegi de «ataque a la libertad», mientras que el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, tachó de «intolerable» que se tributen homenajes al exlíder de LAB.

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