El Gobierno quiere que las mujeres violadas sean víctimas de género

Podemos propone unificar todos los delitos sexuales en el de agresión, incluido el abuso o el acoso callejero

R. C. MADRID.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, anunció ayer que el Gobierno estudiará considerar a las víctimas de agresión sexual como víctimas de violencia de género, porque la situación es «insostenible». «Una sociedad que recibe el grito unánime de más de la mitad de los integrantes debe ponerse en terapia de forma urgente», dijo Delgado en su primera comparecencia en el Congreso al recordar las protestas tras la sentencia de La Manada.

Delgado explicó que considerar a las víctimas de agresión sexual como víctimas de violencia de género permitirá darles el derecho a la asistencia jurídica gratuita prevista en la ley integral, una norma que incluye también labores de asesoramiento previo y de acompañamiento. La ministra de Justicia recordó también que la Comisión de Codificación de su departamento estudia ya si es necesario reformar la tipificación de los delitos sexuales en el Código Penal e indicó que va a encargar a un grupo de expertas «una relectura con perspectiva de género» de la propuesta de reforma de la ley de enjuiciamiento criminal, informa Efe.

Delgado enfatizó que, además de las reformas jurídicas, se «esforzará en contribuir al cambio de estructuras mentales que todavía no ha entendido la dimensión de esta realidad», ante el «insoportable goteo de muertes de mujeres y niños» víctimas de la violencia de género y la «insostenible victimización de las mujeres que se atreven a denunciar un ataque a su libertad sexual».

Por su parte, Unidos Podemos presentó también ayer su proposición de ley para unificar todos los delitos sexuales en el de agresión, incluyendo los abusos o el acoso callejero, y hacer que el consentimiento, sea verbal o «tácito» mediante el lenguaje corporal, el «núcleo básico» del delito con independencia de si ofreció resistencia o no.

Desde Podemos explicaron que su propuesta para reformar el Código Penal no se basa en que los jueces valoren un consentimiento verbal o un «sí explícito», como propuso la ministra de Igualdad, Carmen Calvo, sino que ese consentimiento también se pueda determinar a través de actos tácitos o del lenguaje corporal y de la situación: si participa activamente o si disfruta. «Si la víctima llora, se queda quieta sin participar, no ha habido consentimiento», dijo la catedrática en Derecho Penal y asesora de Unidos Podemos en la elaboración de este texto, Patricia Faraldo.

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