El Gobierno intentará corresponsabilizar al PSOE de la tramitación de los Presupuestos

Mariano Rajoy, ayer, durante su visita a las obras de la autovía A-57 en Pontevedra. :: salvador sas / efe/
Mariano Rajoy, ayer, durante su visita a las obras de la autovía A-57 en Pontevedra. :: salvador sas / efe

El PP insta a los socialistas a ceder «cinco votos al azar» para sacar adelante las cuentas mientras el 155 bloquee el respaldo del PNV

NURIA VEGA MADRID.

Restan tres semanas, según los cálculos del Gobierno, para que los Presupuestos Generales del Estado pasen el primer examen en el hemiciclo del Congreso. Y ese es el tiempo del que dispone Mariano Rajoy para convencer, contra reloj, al PNV de que con o sin 155 en Cataluña, las cuentas de 2018 merecen ser actualizadas. Los cinco votos de los nacionalistas vascos vuelven a ser indispensables para tumbar las enmiendas a la totalidad de la oposición a finales de abril y permitir que el proyecto siga adelante hasta su aprobación definitiva en junio. En la práctica, en la Moncloa asumen que no hay más opción que esa, aunque en las próximas semanas se vaya a apelar al sentido de Estado del PSOE.

Dado que es la intervención de la autonomía en Cataluña la que aleja al PNV de la mesa de negociación, el Gobierno intentará corresponsabilizar a los socialistas de la estabilidad de la legislatura. El PSOE avaló responder al independentismo con la aplicación del artículo 155 de la Constitución y, en consecuencia, el Ejecutivo reclamará su complicidad para poder tramitar ahora los Presupuestos. Una abstención suya bastaría para superar el pleno de finales de mes.

«Si yo fuera Pedro Sánchez, prestaría cinco votos del PSOE al azar para eliminar el chantaje del PNV», sugirió ayer el vicesecretario de Política Social y Sectorial del PP, Javier Maroto, en una entrevista en RNE. En lo mismo incidió el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que instó al secretario general de los socialistas a abandonar el «no es no» y permitir la aprobación de unos Presupuestos que, a su entender, contemplan medidas sociales: «O no se los ha leído o se los ha leído y está en el eslogan de un partido sin rumbo cada vez más irrelevante».

Otra línea roja

Pero, más allá de las declaraciones públicas, ni en la sede del PP en la calle Génova ni en la Moncloa viven de espaldas a la realidad. Por mucho que intenten presionar a la segunda fuerza política, saben, y más después de escuchar el rechazo sin paliativos de Sánchez, que hay poco que hacer. «No hay muchas esperanzas, para el PSOE los Presupuestos son como para el PNV el 155», reconocen fuentes gubernamentales. En otras palabras, no son asumibles. Si cabe la colaboración de los socialistas en asuntos relacionados con el puro funcionamiento del Estado, las cuentas son el terreno en el que reivindicarse como oposición.

Esta circunstancia obligará a Rajoy a intensificar este mes los contactos con sus verdaderos socios potenciales una vez el ministro de Hacienda entregue hoy el proyecto a la presidenta del Congreso, Ana Pastor. El jefe del Ejecutivo ya ha mantenido, reiteran fuentes del Gobierno, conversaciones discretas. De él depende la interlocución con el lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. Mientras tanto, su número dos, Soraya Sáenz de Santamaría, y Cristóbal Montoro negocian en un segundo nivel. Y el Grupo Popular, allana el camino en la Cámara baja.

El presidente es quien suele intervenir en el último momento para solventar los escollos y estampar su firma. Con los nacionalistas vascos, sin embargo, no esperará tanto. Aunque, esta vez, la coyuntura obliga a adecuar los contactos a la evolución de los acontecimientos en Cataluña.

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