El Gobierno facilita la salida de CaixaBank con un decreto exprés para saltarse la junta

Luis de Guindos. :: reuters/
Luis de Guindos. :: reuters

El consejo del banco se reunirá hoy para cambiar de sede, una vez que el Ejecutivo modifique la ley que le permita sortear sus propios estatutos

J. M. CAMARERO

madrid. No todas las empresas catalanas que quieran trasladar su domicilio a otra comunidad pueden hacerlo tan rápidamente como ayer lo aprobó el Banco Sabadell. Y si se trata de una entidad financiera, la extensión de los plazos puede resultar crucial en un entorno tan complejo como el que atraviesa el proceso independentista. CaixaBank también quiere cambiar su sede social desde Barcelona a otra ciudad fuera de Cataluña. Pero para hacerlo es necesario que la junta general de accionistas del grupo autorice esta operación.

El tiempo corre en contra de la entidad, que quiere dejar listo su traslado jurídico antes de que el próximo lunes el Parlamento pueda aprobar la declaración unilateral de independencia. Por eso, el Consejo de Ministros aprobará hoy mismo una modificación de la Ley de Sociedades de Capital para permitir que cualquier empresa pueda cambiar su sede aunque sus estatutos le obliguen a convocar antes la junta de accionistas. Lo hace para evitar que el grupo presidido por Jordi Gual sufra las consecuencias financieras de un desgaste provocado por las tensiones soberanistas en el resto de España, donde CaixaBank tiene más de un 80% de su negocio.

Lo que previsiblemente hará hoy el Ejecutivo, a propuesta del ministro de Economía, Luis de Guindos, es modificar el artículo 285 de esa ley en el que se indica que las empresas pueden modificar su domicilio social, siempre que sea a otra parte del territorio nacional, con la autorización del consejo de administración. Sin embargo, el texto incluye una excepción, al señalar que se podrá hacer así «salvo disposición contraria de los estatutos» de la firma. Así, se eliminaría esa referencia para dar prioridad a lo que dice la normativa frente a lo establecido en el reglamento de la corporación.

La entidad, histórica en Cataluña, podría asentar su domicilio en las Islas Baleares, Navarra o Madrid

Puerta abierta desde 2015

En 2015, el Gobierno ya modificó esa ley, permitiendo los cambios de domicilio con el aval de los consejos, anticipándose a lo que pudiera ocurrir en Cataluña. Pero en el caso de CaixaBank, sus estatutos obligan a acudir a la junta de accionistas. Si quisiera cambiar su sede con la actual normativa en vigor, tendría que esperar al menos 30 días, el plazo mínimo fijado para convocar a sus accionistas. Solo si el traslado se realiza a un domicilio diferente al actual, pero dentro de la ciudad Condal, bastaría con el aval del órgano de dirección del grupo.

De hecho, el consejo de administración de CaixaBank tiene previsto reunirse de forma extraordinaria hoy mismo para abordar el cambio de domicilio societario, que pasaría de Barcelona a las Islas Baleares, Navarra e incluso Madrid. Lo harían después de que el Gobierno apruebe el decreto que cambia la ley de Sociedades de Capital, y aplicarlo antes del próximo lunes.

El decreto, que debe ser convalidado por el Congreso en el plazo máximo de un mes, cuenta con el respaldo del PSOE para sacarlo adelante en las Cortes. Fuentes del partido liderado por Pedro Sánchez reconocen que ya conocían la intención del Ejecutivo, y que no se opondrán a su autorización. Esas mismas fuentes indican que «los pilares en los que el independentismo basaba su discurso están cayendo uno tras otro». En principio, «dijeron que estarían dentro de la UE y les han dicho que no, explicaron un supuesto maná económico y están viendo cómo esa realidad no es cierta».

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