El Gobierno, escéptico sobre que la Generalitat tenga ya las urnas

El Ejecutivo y el PP coinciden en que es más sencillo que los independentistas hayan elaborado un censo para celebrar la consulta

N. VEGA

madrid. A 35 días de la fecha marcada en el calendario por la Generalitat para celebrar el referéndum independentista, el Gobierno mantiene su escepticismo sobre las urnas que el Ejecutivo catalán asegura haber reunido ya. Fuentes gubernamentales tienen la sensación de que el anuncio de Carles Puigdemont está envuelto en un halo de propaganda, y en el PP respaldan esta impresión. «Es complicado -refuerzan voces del partido- que cuenten con todo el material, pero en todo caso no habrá consulta».

El pasado viernes se publicó una entrevista del 'Financial Times' en la que Puigdemont garantizaba haber logrado avances en esta materia. «Ya tenemos más de 6.000 urnas, no veo de qué modo el Estado puede frenarlo», respondía el presidente del Ejecutivo autonómico. Ese número de cajas estaría cerca de las 8.000 que la Generalitat planteó en su día como necesarias para hacer posible el referéndum.

Fue en mayo cuando el Gobierno catalán puso en marcha el proceso para la adquisición de estos depósitos. En aquel momento, la Fiscalía Superior de Cataluña se querelló contra quien ejercía de consejera de Gobernación, Meritxell Borràs. Pero aun así, la Generalitat llegó a homologar a dos empresas. En junio, sin embargo, el concurso público se declaró desierto con el argumento de que ninguno de los fabricantes cumplía los requisitos exigidos.

Fuentes del PP no descartan que desde entonces el movimiento secesionista haya recurrido a proveedores extranjeros para poder comprar las urnas, pero en ese caso, recuerdan, no estamos hablando de la Generalitat como institución, sino probablemente de algunas de las asociaciones partidarias del proceso de independencia. «Y eso también es difícil», apuntan.

En realidad, en Cataluña sí hay urnas, las que tienen los ayuntamientos para la celebración de las distintas elecciones. Ese material es, en todo caso, propiedad del Ministerio del Interior. Y desde el Gobierno garantizan que no permitirán que se emplee para una consulta ilegal.

En cuanto al censo, todas las fuentes coinciden en que es sencillo construir uno, aun no siendo oficial, tomando como base los datos de los últimos comicios. A los partidos se les suele proporcionar esta información para las tareas de envío de propaganda e información electoral. De todas formas, el Ejecutivo recuerda que el paso más inmediato será frenar la ley del referéndum una vez se empiece a tramitar en el Parlamento de Cataluña.

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