El Gobierno celebra haber aplicado el artículo 155 sin pisar «ningún callo»

Bermúdez de Castro, ayer, en su comparecencia en el Senado. :: zipi / efe/
Bermúdez de Castro, ayer, en su comparecencia en el Senado. :: zipi / efe

Santamaría hará balance de la intervención tres días antes del 21-D y el Ejecutivo revisará las ayudas a páginas web afines al secesionismo

NURIA VEGA

madrid. El Gobierno interrumpió ayer el sigilo con el que ha gestionado la intervención de Cataluña para reivindicar en el Senado que 38 días después del cese de Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y sus consejeros, el balance de la puesta marcha del artículo 155 de la Constitución es «satisfactorio», que no ha habido «vacíos de poder» ni disfunciones y que la «normalidad» retorna progresivamente a la administración y el territorio catalán.

Cuando el pasado 27 de octubre el Ejecutivo resolvió convocar comicios el 21 de diciembre y asumir mientras tanto las funciones de la Generalitat, se propuso tanto restablecer el orden constitucional como hacerlo sin ruido, sin desembarco masivo de ministros en las consejerías, sin apenas presencia física y, en definitiva, «sin pisar ningún callo» que desatara la contestación social y pusiera en riesgo la imagen de una gestión técnica y limpia. «Yo sólo he estado en una dependencia de la Generalitat, la Dirección General de Participación, y entramos por el garaje para que nadie se pudiera sentir turbado», explicó ayer el secretario de Estado para las Administraciones Territoriales.

Roberto Bermúdez de Castro es quien ha coordinado sobre el terreno la intervención bajo las órdenes de la vicepresidenta del Gobierno y en sus manos recayó ayer la tarea de trasladar a la comisión parlamentaria que supervisa el 155 las conclusiones del primer mes de aplicación de este precepto constitucional. El 18 de diciembre Soraya Sáenz de Santamaría reiterará el balance. Con la salvedad de que esta vez restarán sólo tres días para que se abran las urnas.

El objetivo, defendió el secretario de Estado para las Administraciones Territoriales, siempre fue «evitar la caída por el precipicio» después de que el proyecto independentista hubiese arrasado con «casi todo» y, a su entender, los resultados son ya «tangibles».

En la Moncloa creen que la garantía de la seguridad jurídica está influyendo ya en una mejora de la actividad económica y que las decisiones adoptadas desde octubre han contribuido a desencallar algunos procesos pendientes. En este tiempo el Gobierno ha convocado el concurso público de 2.000 plazas docentes, ha autorizado el pago de 1.500 millones de euros a proveedores y trabaja ahora para aprobar una prórroga de los actuales Presupuestos de la Generalitat que entre en vigor el 1 de enero.

El Ejecutivo asegura haberse topado con «dificultades» tan sólo en el departamento de Justicia, donde había 26 expedientes de contratación urgentes paralizados. Y en este momento, estudia el dinero destinado a nuevos medios digitales y qué criterio se siguió para el reparto presupuestario. «No había mejor negocio en Cataluña que montar una web, apoyar el 'procés' y llevarte una subvención», censura Bermúdez de Castro. Y aunque el Gobierno no se ha planteado recortar esta partida de ayudas económicas, sí prevé distribuirla de manera «objetiva».

Desde los despachos gubernamentales reconocen abiertamente su malestar por que en algunas páginas web -especifican que no se trata de medios de comunicación tradicionales- se publique información que el Gobierno considera falaz y que alimenta el discurso independentista frente a una administración central invasiva.

Desmontar el relato

Precisamente Esquerra denunció ayer en el Senado el «abuso de poder» del Gobierno y su intención de «ocupar el país», Cataluña. Asimismo, cargó contra una Fiscalía que «encubre la corrupción del PP», un partido «lleno de delincuentes comunes», mientras «persigue una ideología legítima». «No vamos a acatar el 155 y nunca vamos a renunciar al ejercicio del derecho de autodeterminación», advirtió Miguel Ángel Estradé.

Bermúdez de Castro, sin embargo, respondió a Esquerra que son cargos de su partido los que ayudan a «implementar» el 155 en la Generalitat y quienes decidieron no dimitir cuando se les dio la oportunidad de hacerlo en un encuentro hace ya más de un mes. En este sentido, denunció que las formaciones secesionistas interpreten «un papel» para el 21-D alejado de la realidad.

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