El Gobierno descarta a Puigdemont como interlocutor tras el 1 de octubre

El Ejecutivo cree que el presidente catalán se ha «descalificado» a sí mismo y advierte de que los dirigentes de la Generalitat tendrán que responder ante los tribunales

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Todo apunta a que será la primera consecuencia del 1 de octubre. Que el Gobierno no reconozca a Carles Puigdemont o a Oriol Junqueras como interlocutores en la nueva fase política que se abre tras la jornada del referéndum. Aunque el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, ha dejado en manos del presidente de la Generalitat resolver si ha quedado inhabilitado para gestionar el día después, la ministra de Sanidad no ha dejado lugar para la interpretación. "Por supuesto que diálogo con Puigdemont, no. El único diálogo que tendrá el señor Puigdemont creo que será con la Justicia", ha sentenciado en una entrevista en RNE.

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Fuentes de la Moncloa insisten en que Puigdemont se ha "descalificado" a sí mismo en los últimos meses con un desafío al Estado que Méndez de Vigo enmarca en un "proceso continuado de desobediencia institucional". Un proceso que, además, será examinado, recuerda, por los tribunales ante los que responderán "personal y patrimonialmente" los dirigentes de la Generalitat y sus socios de la CUP. "Los responsables incurren en una muy grave deslealtad institucional", ha subrayado el portavoz tras el Consejo de Ministros.

Hasta el domingo, en todo caso, el Ejecutivo asegura estar inquieto por "la fragmentación social" y entiende que sólo el restablecimiento de la legalidad puede posibilitar la convivencia en Cataluña. "Al Gobierno que haya algaradas le preocupa -ha observado Méndez de Vigo-; es muy importante mantener la serenidad y la cabeza fría". Pero aun así, insiste en que no se consentirá la vulneración de la ley y en que el 1 de octubre no habrá referéndum.

La polémica de la «hispanofobia»

En este contexto de llamadas a la calma, la dirección del PP se ha desmarcado del vídeo que el miércoles la cuenta oficial del partido hizo circular por Twitter denunciando la "hispanofobia" de los dirigentes nacionalistas e independentistas.

También Méndez de Vigo ha marcado distancias. Y pese a rescatar el proverbio chino que dice que "el hombre sabio apunta a la Luna y el necio mira el dedo", ha dado a entender que no es momento para alimentar tensiones. "Yo no creo que en ningún caso sea bueno, por ninguna parte, hacer nada que contribuya a la ruptura de la convivencia", ha concluido.

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