La Generalitat controló todo el 1-O a través de la infraestructura web de un museo privado

Los informes de la Guardia Civil revelan que el departamento de Exteriores que dirige Romeva gestionó el censo universal

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

Los promotores del 1-O controlaron todo el proceso telemático del referéndum ilegal a través de una complicada maraña informática cuyo epicentro fue la web de un conocido museo modernista del centro de Barcelona, de titularidad privada, y, al menos en teoría, totalmente desvinculado a la Generalitat, lo que dificultó su detección hasta el último momento por el Ministerio del Interior.

Según revelan los informes del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, los organizadores de la consulta se valieron de la infraestructura tecnológica de la Casa Terradas (mucho más conocida como 'Casa de les Punxes', Casa de los Pinchos, en castellano), desde el número 416 de la avenida Diagonal. Desde allí, pero a distancia, pudieron en marcha a las ocho de la mañana del domingo, y por sorpresa, la aplicación del denominado censo telemático universal, o sea la herramienta para que supuestamente cualquier ciudadano pudiera votar desde cualquier colegio electoral de Cataluña, pero evitando duplicaciones.

La aplicación con la que la Generalitat intentó burlar la prohibición del referéndum -y que la Guardia Civil insiste en que solo estuvo accesible en momentos muy puntuales- tenía el nombre de 'E-vot' (voto electrónico). Este programa había sido neutralizado el pasado 29 de septiembre cuando la Guardia Civil bloqueo 29 bases de datos de la Generalitat y ocupó físicamente el corazón tecnológico del Govern, el Centre Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI).

Fueron precisamente los agentes del instituto armado que estaban de guardia en el CTTI los que el domingo de madrugada, varias horas antes de que abrieran los colegios, detectaron que se estaban realizando una serie de «conexiones atípicas» desde un servidor «alojado en Amazon» a la base Diplocat, que gestiona el Registro de Catalanes y Catalanas en el Extranjero, el censo de residentes fuera de la comunidad.

Esta base de datos, que estaba siendo especialmente monitorizada por la Guardia Civil porque ya sospechaba que iba a ser usada para brindar infraestructura tecnológica al 1-O, pertenece al Departamento de Exteriores de la Generalitat que dirige Raül Romeva. Esas «conexiones atípicas» que intentaban acceder al CTTI provenían exactamente de un consorcio «impulsado por la Generalitat» que se llama Consell de Diplomàcia de Catalunya.

Esas conexiones desde el departamento de Romeva llevaron a la página web del museo ( www.casadelespunxes.com, a día de ayer todavía cerrada), donde los independentistas habían abiertos varios puertos (hasta cinco se recogen en los atestados) que «estaban dando servicio al recuento del referéndum». A este portal -apuntan también los investigadores- estaba siendo redirigidos todos los datos del censo de la Generalitat para usarlos en el denominado censo universal.

A las 8:30 horas del domingo, el Grupo de Delitos Telemáticos pidió y consiguió autorización de la juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Mercedes Armas, para bloquear la web del museo. Desde ese momento -afirma rotunda la Guardia Civil- el 'E-vot' solo funcionó algunos minutos durante toda la jornada electoral. Versión que desmienten de manera tajante los promotores que afirman que, a pesar de que hubo fallos en las conexiones, la aplicación que evitaba la duplicidad de votos estuvo casi siempre activa.

Los especialistas del Grupo de Delitos Telemáticos insisten en que es materialmente imposible que el censo universal funcionara siquiera de forma irregular, no solo porque se bloqueo la web del museo y «todos los servicios alojados en su servidor», sino porque también se ordenó a las operadoras bloquear el acceso a la IP de la web de la 'Casa de les Punxes' desde el territorio nacional.

Los técnicos de la Guardia Civil sostienen que, a pesar de que en más de 500 ocasiones los promotores de la consulta intentaron restaurar el servicio de la página web del museo, no lograron en ningún momento.

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